
La segunda etapa de la Vuelta a Burgos no pudo escapar a un sprint multitudinario en Villadiego, en un recorrido fácil pero sinuoso que el viento le puso nervioso. Al final de los 158 kilómetros la victoria fue para Timo Roosen y un triplete para el Jumbo-Visma facilitado por una impresionante caída masiva que decidió el resultado final.
Una caída en la que se vio involucrado Manuel Peñalver (Burgos) dentro de los últimos 500 metros le aparta de pelear el esprint en Villadiego. Era una etapa que tenía anotada de rojo en su calendario.
Manuel Peñalver: «Una lástima porque íbamos bien colocados, todos delante… Pero al final los esprints son así. Se juega a ganar y esta vez ha tocado perder. Estamos trabajando muy bien y me hubiera encantado haber podido darle un buen resultado al equipo más en la carrera de casa pero vamos a seguir intentándolo y mantener esta actitud que hemos mostrado».
3ª: Jueves 4 agosto. Quintana Martín Galíndez – Villarcayo (156 km)
