
Los equipos Arkéa-B&B Hotels y DAS-Hutchinson-Brother UK lanzaron a Danielle de Francesco y Tamsin Miller, respectivamente, a la carrera a pie en los primeros kilómetros. La pareja tenía una ventaja de 3m55s, lo que obligó a los participantes a trabajar duro para eliminar la diferencia, incluso antes del primer paso por la meta, situada a 10,5 kilómetros del final. En ese momento, la mala suerte llamó a la puerta de la canadiense María Roldán (Cynisca Cycling). La poseedora del maillot amarillo fue víctima de un pinchazo, perdió contacto con el pelotón y ya no pudo volver a situarse en cabeza de carrera, poniendo en peligro sus posibilidades de permanecer en lo más alto de la clasificación general.
La subida de segunda categoría, a 5.200 metros del final, no desarticuló al pelotón, que acabó entrando compacto en los kilómetros finales, augurando una discusión del sprint. Y eso fue lo que acabaría sucediendo, a pesar de que una caída había “cortado” el grupo.
Como ocurrió el primer día, Michaela Drummond no dio ninguna oportunidad a su competencia, ganando el sprint con autoridad. La segunda plaza fue para la francesa India Grangier (Team Coop-Repsol) y su compatriota Marie-Morgane le Deunff (Arkéa-B&B Hotels) cerró el podio de la jornada.
La británica Francesca Hall aprovechó el retraso de María Roldán para vestirse de amarillo. Le siguen la estadounidense Ashley Frye (Cynisca Cycling), a ocho segundos, y la portuguesa Daniela Campos (Eneicat-CMTeam), a 11 segundos.
Después de la victoria en Pombal, Michaela Drummond reforzó su primer puesto en la general por puntos, dándole más color a su camiseta roja Cofidis. Su compañera Marie-Morgane le Deunff viste el maillot azul, mejor escaladora, y Daniela Campos ascendió a lo más alto de la clasificación general del maillot joven, siendo ahora dueña del maillot blanco del IPDJ. Por equipos comanda DAS-Hutchinson-Brother UK.

Etapa 4. 7 de julio. Torres Vedras (12.45 horas)-Póvoa de Santa Iri (15.25 horas). 92,5 kilómetros.