
Este fin de semana se disputan en Limburgo los Campeonatos de Europa de Ciclismo en carretera y una semana después los del Mundo de la misma especialidad en Zurich. La mayoría de ciclistas llevan preparando estas dos ultimas citas desde hace mucho tiempo incluso tras la finalización del Tour de Francia. La gran moda de ahora es entrenar en altura o sea a casi 2.000 metros sobre el nivel del mar. Es normal ver hoy por hoy a los ciclistas en Sierra Nevada o Andorra, hay equipos que incluso alquilan una parte de las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada para hacer todas sus preparaciones en las grandes competiciones incluso corredores de categoría sub 23 o semiprofesionales.


Pero siempre hay alguien que rompe con esta monotonía y no es otro que el vigente campeón del mundo Mathieu Van der Poel que desde que termino su participación en la ronda gala se encuentra viviendo en tierras de La Marina.
Durante estas últimas semanas junto a su amigo el australiano Freddy Ovett y el canadiense Carson Miles han estado subiendo por todas las cimas alicantinas como el Alto del Miserat de Pego, uno de los grandes puertos de la Comunidad Valenciana y que no tiene nada que envidiar en sus siete kilómetros a las duras rampas de los puertos míticos del norte de España. El belga Remco Evenepoel también ha preferido quedarse en Calpe como su amigo Van der Poel donde han coincidido en algún entrenamiento.
Por cierto que Van der Poel ya ha empezado a entrenar en gravel hoy mismo aunque es posible que no haga ninguna prueba de esta especialidad.
Texto. Jesús Sansaloni