
El domingo se disputa el Campeonato del Mundo en Zúrich de la máxima categoría y las dos grandes estrellas del ciclismo español como son Perico Delgado y Alberto Contador tienen claro que el título se lo llevará entre Tadej Pogacar, Remco Evenepoel o Mathieu Van der Poel, según confirmaron al público en general en la pasada charla coloquio ofrecida en el Oliva Nova previac a la disputa del Gran Fondo Alberto Contador.
Ambos exciclistas se pusieron de acuerdo en elegir a estos tres monstruos como posibles ganadores del campeonato del mundo, no tienen ninguna duda y lo han dejado claro durante toda la temporada afirman.
En caso de ganar Pogacar, «firmaría la mejor temporada de un ciclista en toda su historia superando incluso a Eddy Merck». Así de rotundo dijo Contador. «No tengo ni una duda de que el esloveno está con una forma increíble y es realmente el gran favorito y por este motivo va a salir a por todas este próximo domingo», insiste el de Pinto.
Sobre el conjunto español, tanto Perico como Alberto estuvieron de acuerdo de que tienen el mejor equipo de los últimos años y sobre todo resaltan la figura de Peio Bilbao «que nos puede dar alguna sorpresa si se comporta así de bien como ha hecho recientemente en Canadá».
Para el madrileño, la actual situación del ciclismo, sobre si aburre o no el dominio de Pogacar, dijo rotundamente que no. «Hoy en día la gente se prepara mucho, come lo que le dice el nutricionista, saca los watios lo que le exige el preparador y así todo. Está todo al milímetro y saben los directores hasta donde pueden llegar con el corredor. Ellos mismos saben cuando van a petar y esto era impensable hace unos años. El ciclismo ha evolucionado muy deprisa en estos últimos tiempos. Lo de realizar aventuras ha pasado a la historia y ahora atacan cuando ven el momento oportuno y que puedan concluir con éxito como es el caso de Pogacar».
Alberto Contador, que se ha convertido en comentarista de la cadena privada Eurosport desde hace un par de temporadas demostró que el micro no le viene grande y supo desenvolverse muy bien delante del público como si le viniese desde joven. Incluso apenas se inmutó cuando su hija de poco más de un año empezó a jugetear por delante de él con la sala llena intentando que la atención fuera con ella.
Texto. Jesús Sansaloni