La otra cara del ciclismo: El día 1 de Marc Chalmeta

Un momento de la prueba disputada en Xàbia en la que Marc Chalmeta sufrió la caída que lo ha apartado temporalmente del pelotón.
Marc Chalmeta, dorsal 86. Ciclismo Levante

José Antonio González (Cartagena Dqagro) fue el ganador, el pasado 31 de mayo, en Xàbia del XLI Trofeo Fogueres de Sant Joan-X Memorial Domingo Canet, prueba puntuable para la Challenge Júnior de Ruta de la Comunidad Valenciana. Óscar Morante (Ayuso Team) y Sergio Madrid (Saxun Extrusax Primoti) completaron el podio de la jornada. El ciclismo es eso, podios, victorias, compañerismo, risas, levantar los brazos… pero también caídas, lesiones, días trabajando en la sombra… En esa citada jornada, mientras unos recogían sus trofeos y celebraban su triunfo, el ciclista del Ayuso Team, debutante en la categoría tras dos campañas como Cadete en el TBG Lihtosport, Marc Chalmeta, comenzaba su particular viacrucis. «Las caídas forman parte intangible del ciclismo» reconoce el corredor ondense que ha querido contar su odisea particular, sus dos pasos por el quirófano, la dura realidad de lo que supone salir de una situación adversa que ayuda a darse cuenta aún más de lo bonito que es practicar este deporte. «Tengo ganas de subirme a la bici, que me dé el aire en la cara y disfrutar otra vez de este deporte que tanto me apasiona», afirma finalmente Marc tras contarnos su historia. Una especie de liberación personal que sirve de ejemplo a todos los que están en su situación. Ya falta menos para volver a ponerse el dorsal.

Ciclismo Levante.

La odisea de Marc Chalmeta

Todo empieza el sábado 31 de mayo, en la carrera de la Challenge en la localidad Alicantina de Xàvia Sufro una caída al ir a avituallar en la última vuelta estándo bien posicionado en cabeza, pero con tan mala fortuna que un corredor que iba por mi exterior no me escucha cuando pido paso para poder coger el bidón y nos enganchamos las dos bicicletas con los manillares. Al caer, golpeo el codo izquierdo en el asfalto.
Cuando intento levantarme intuyo que algo no está bien. Rápidamente la ambulancia me traslada al Hospital San Carlos en Dénia. Allí se hacen realidad mis peores presagios: Olecranon roto con desplazamiento, por lo que requiere intervención inmediata. Me traslado al Hospital Vithas en Castellón y después de varias pruebas y visita con el trauma, me operan el día 5 de junio: dos clavos de Kirchner, una malla metálica para que el hueso quede recogido y seis semanas sin actividad. Movimientos de los dedos y caminatas para mantenerme activo y mantener algo la musculatura de las piernas adecuando la dieta con mi nutricionista para no aumentar demasiado de peso.

Cada lunes acudo al hospital lo que se convierte en una rutina semanal: RX, cura y visita con el trauma, la doctora Ortiz, una excelente profesional. En una de las radiografías, se detecta una migración de los clavos, lo que supone otra operación para evitar que esos clavos puedan afectar a los tendones. Así que el dia 26 de junio vuelvo a entrar en quirófano.

Finalmente, el día 23 de julio, siete semanas y media después de la caída, por fin comienzo la rehabilitación en Root Center. En casa comienzan las sesiones de rodillo adecuadas por mi entrenador a esta nueva situación. Parece que voy viendo la luz aunque soy consciente de que todavía queda mucho camino por recorrer para poder estar al 100%, pero las ganas de volver a coger la bici no me faltan.

Durante este tiempo he aprovechado para poder prepararme la teórica del carnet de conducir y por lo menos este tiempo mantener siempre la cabeza en otro sitio. La caía ocurrió en medio de la tercera evaluación y gracias a la empatía de todos mis profesores pude terminar el curso asi que les agradezco el enorme gesto personal que tuvieron hacia mi. También quiero agradecer a mis directores, Camilo y Rafa, su contacto permanente conmigo, incluso tuvieron la delicadeza de venir a verme, cosa que les agradezco enormemente.

Esta es la parte negativa del ciclismo, la que se sufre más que en carrera pero enseña que la vida nos mide por las veces que somos capaces de levantamos. Hay que tener la cabeza muy fría para centrarse solo en la recuperación. Espero poder coger la bicicleta en septiembre y en función de cómo me encuentre pues quizá disputar alguna carrera o simplemente preparar la temporada 2026 en el Ayuso Team.

Las caídas forman parte intangible del ciclismo y gracias al apoyo de mi famila y amigos se lleva mejor. Tengo ganas de subirme a la bici, que me dé el aire en la cara y disfrutar otra vez de este deporte que tanto me apasiona.

PD. Gracias a Marc Chalmeta por ser un ejemplo para todos esos jóvenes ciclistas que sufren en sus propias carnes esta situación y a los que se les pasa por la cabeza abandonar. Gracias, mil gracias, Marc. Esta ya es una victoria y estoy seguro de que llegaran también las que se celebran en los podios.

Publicado por Julian

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra.

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