

Laia Perelló (Vila-Real, 3 de marzo de 2011) vive en Onda. Debutará como Cadete en 2026 con el Hostal Savoy Ulevel WTeam. Desde los 6 años vive entre ruedas y su objetivo no es otro que seguir aprendiendo en la escuadra femenina de la Fundación Benicadell. «Invisible», de Eloy Moreno, es el último libro que ha leído.
-¿Cómo se inició en el ciclismo?
Gracias a mis padres. He estado en dos equipos: Escuela de Ciclismo Víctor Cabedo, de Onda y en el Ángel Vicioso, de la Vall D’Uixó. En ambos he hecho podiums en las diferentes categorías.
-¿Cómo se define?
Como una persona tranquila y disciplinada.
–¿Por qué eligió el Hostal Savoy Ulevel WTeam?
Porque era el que más me llamaba la atención y algunas de las que corrían conmigo en Infantiles están aquí.
-¿Qué balance hace de 2025?
Ha sido positivo y me quedo con todo lo que he aprendido.

-¿Qué objetivos tiene para 2026?
Ayudar al equipo en todo lo que sea necesario y seguir aprendiendo.
-¿Quiénes son sus ídolos?
Mi madre y mi padre, que también son ciclistas.
-¿Quién es Laia lejos del ciclismo?
Soy una persona tranquila a la que le gusta mucho leer y pasar tiempo con las amigas y familia.
La plantilla
La escuadra de la Fundación Benicadell ha anunciado hasta ahora la continuidad en sus filas de Paula Zaragoza, Emma Barberá, Nayara Ibáñez y de su compañera Irene Flores. Cuatro renovaciones que forman la base del nuevo proyecto del equipo femenino de la Fundación Benicadell. Martina Reche África Pardo y Laia Perelló llegan como refuerzos.