
Rubén Guijarro (Alfafar, 10 de febrero de 2011) correrá esta temporada en el Ikascola-TX.AEL Ha recuperado la ilusión por el ciclismo tras un parón y su ídolo es Valentín San Juan. Toca la trompeta cuando no está encima de una bicicleta.
-¿Cómo comenzó su presencia en este deporte?
Comencé en el ciclismo porque le regalaron a mi hermano Juan José una bici y empezó a practicarlo como hacía mi padre. A mi me apasionaba verles entrenar así que no me lo pensé y me apunte a la Escuela de Ciclismo Promesas de Alfafar. Ha sido el único equipo en el que he estado sin contar el Ikascola. A lo largo de mi vida deportiva he tenido muchísimos logros como por ejemplo ser campeón autonómico de Gymkhana en una ocasión y en otra de ruta. También he ganado la Challenge de Gymkhana unas cuatro o cinco veces y la de ruta cuatro.
-¿Cómo se ve encima de una bicicleta?
Yo me defino como un corredor con mucho compañerismo y con potencia pero poco fondo.
-¿Por qué eligió al Ikaskola-TX.AEL?
Porque mi hermano ya estuvo corriendo la etapa de Cadetes en esta escuadra y sabía que me iban a tratar bien en el equipo.


-¿Qué balance hace de la última campaña?
Este año 2025 ha sido un año raro, el único que no he hecho apenas deporte porque no tenía ilusión. Pero, en verano, tomé una decisión clave y que no me arrepiento, correr en cadetes. Si tuviera que quedarme con algo de este año es que sin el deporte no soy persona.
-¿Qué retos se marca en 2026?
Mi objetivo clave para este año es terminar alguna vuelta
-¿Quién es su referencia?
Mi ídolo es Valentín San Juan, un ciclista aficionado que pese a los frenazos que le dio la vida, gracias al deporte, salió a delante.
-¿Quién es Rubén lejos del ciclismo?
Un chico muy empático al que le gusta mucho la música. Toco la trompeta en una charanga y en la banda de música de Sedaví, hago música clásica y me encanta el trap/urbano.