
Un explosivo Tom Pidcock (Pinarello Q36.5) se ha impuesto en la 107ª edición de la Milán-Turín, la clásica más antigua del calendario ciclista -se celebró por primera vez en 1876-, que este año presentaba un recorrido de 174 km entre Rho y la Basílica de Superga, en la capital del Piamonte. Tobias Halland Johannessen (Uno-X Mobility) y Primoz Roglic (Red Bull-BORA -hansgrohe) acompañaron al británico en el podio. Puesto 91 de Joan Bou. Su compañero Sebastian Berwick (7º) se midió a una notable nómina de escaladores para conseguir un valioso top 10 en la carrera italiana.
