Joaquín Ortega: «Es un orgullo para mí que se dispute el domingo en Castalla una prueba de ciclocross con mi nombre»

ENTREVISTA. Bicampeón de España de CX (Vera de Bidasoa, 1974, y Ordizia, 1975)

Joaquín Ortega, junto a su mujer, Izaskun.

El domingo se disputa en Castalla el I Trofeo de Ciclocross Joaquín Ortega que homenajea al doble campeón de España de ciclocross, títulos que logró en Vera de Bidasoa en 1974 y en Ordizia en 1975. Nacido en Ontur (Albacete) pero afincado en Castalla desde hace 45 años, con su conocido negocio de hostelería, Joaquín Ortega va a tener el aplauso a un gran recorrido como ciclista. “Este tipo de homenajes sirven de reconocimiento a toda una trayectoria y estoy orgulloso de que se hayan acordado de  mí. Yo nací en Ontur, pero en Castalla siempre se me ha querido mucho. Cuando colgé la bicicleta  llegué aquí y ya son 45 años los que llevo en territorio alicantino. Fuimos recibidos de una forma extraordinaria en este pueblo. Resulta muy bonito que se acuerden de uno después de tantos años”, afirma Ortega en los días previos a una carrera que lleva su nombre. Son muchos los amigos que le están felicitando y míticos corredores como José María Basualdo, campeón de España de ciclocross en los años 1972, 1973 y 1976, los que le han llamado para preocuparse por su salud y darle la enhorabuena por este reconocimiento.

Joaquín Ortega afirma que llegó al mundo del ciclocross por casualidad. “Tras terminar el Servicio Militar me fui a la localidad francesa de Dijon y necesitaba un contrato de trabajo. Para ello me marché a la vendimia con la intención de combinar el ciclismo y el trabajo en el campo a media jornada. Mi idea era la de competir en amateur y al año siguiente dar el salto al profesionalismo”, dice el ex corredor antes de explicar que por temas burocráticos se vio obligado a regresar a San Sebastián a recoger los papeles. “Viajé de noche en tren y llegué a la capital vasca a las cinco de la mañana. Cogí el periódico y leí que ese día se disputaba el Campeonato de Guipuzcoa de Ciclocross en Zarauz. Ni corto, ni perezoso, allí me presenté con mi bicicleta de carretera, tubulares y zapatillas de ruta… Todo al revés. Nunca había corrido en CX, pero me apeteció”.

«Cuando ya estaba en la estación para regresar a Dijon tiré una moneda al aire y me salió que me quedaba y comencé a practicar ciclocross»

Joaquín Ortega

Recuerda como si hubiera ocurrido ayer que “José María Anza, organizador de la Vuelta al País Vasco, se acercó y me pregunto: Tú, ¿de dónde has salido? Yo, le dije, que de Albacete. Y él, entre sonrisas, me contestó, no me extraña. Eres más bruto que un arado. Cuando me vieron correr me dijeron que tenía facultades para esta modalidad del ciclismo y me propusieron que lo probara. En principio les dije que esto era una broma mía y que me volvía a Francia. No obstante me dijo que me lo pensara y que me ofrecía un año de contrato totalmente dedicado a practicar ciclismo. Cuando ya estaba en la estación para regresar a Dijon tiré una moneda al aire y me salió que me quedaba. Le llamé por teléfono para comunicárselo y enseguida vino él con otras personas y me ubicaron en Tolosa. Ahí empezó mi aventura. Era a finales de 1972”.

En 1973 hizo carretera con La Casera y comenzó a prepararse para competir en ciclocross. «En 1974 se disputaron en Vera de Bidasoa el campeonato de España y el Mundial. En la primera prueba logré el título con unas grandes diferencias. Estaba fortísimo. A la semana siguiente corrí una prueba internacional en Villafranca de Ordizia, preparatoria para el Mundial, en la que fui el primer español, acabé décimo de  la general y primer amateur. Llegué al Mundial con posibilidades de podio, pero sufrí una caída y todo se vino abajo cuando en las primeras vueltas iba con los mejores y con unas condiciones óptimas para subir al podio”.

Ya en 1975, volvió conquistar el Nacional por delante de Ramón Medina y Iñaki Mayora. “Luego tuve la oportunidad de firmar un gran contrato con Sarrió. Estuve  bien pagado  y reconocido. Fueron años muy buenos en los que gané el Internacional de Valladolid, entre otras pruebas, y tuve la oportunidad de competir con los mejores del mundo. La rivalidad era grande y yo era capaz de plantarles cara a todos ellos”. Klaus Peter Thaler, Eric De Vlaeminck, su hermano Roger, Roland Leclerd… conocieron como nadie el potencial de este ontureño, que tras pasar por el País Vasco, donde conoció a su mujer Izaskun, se afincó en Castalla. El domingo, su pueblo de adopción, le brindará un bonito homenaje por mediación del Club Ciclista Castalla.

Joaquín Ortega considera que “España está viviendo uno de los mejores momentos dentro del ciclocross con Felipe Orts. El vilero es el referente de todos y los más pequeños lo ven como un ídolo y muchos quieren practicar este deporte. Tiene unas posibilidades enormes. A nivel nacional no tiene rivales y está trabajando duro donde está el ciclocross, en Bélgica. Wout van Aert y Mathieu Van der Pool están en otra dimensión, pero sabe que cuanto más cerca esté de ellos él es más grande. Tuve la suerte de verlo ganar la medalla plata en sub 23, en el Mundial de Bieles. Incluso pude cenar con él y con toda la selección. Todavía tiene un gran margen de mejora”.

Publicado por Julian

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra.

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