José Luis Pérez Lozano: “Todo lo que he vivido con las Escuelas no lo cambiaría por nada del mundo”

ENTREVISTA. Excoordinador de las Escuelas de Ciclismo de la FCCV

Lozano muestra el camino.

José Luis  Pérez Lozano ha puesto el punto y final a su larga trayectoria como coordinador de las Escuelas de Ciclismo de la Comunitat Valenciana. A sus 72  años se va con la sensación de que “todo lo vivido alrededor de estos niños durante todo esos años no lo cambiaría por nada en el mundo”. Desde que en 1991 se inició en la Escuela del Bici Club Picassent ha hecho de todo. “Lo mío ha sido siempre el de dar lo que llevaba dentro para que los niños progresaran en su aprendizaje y se lo pasaran bien. Si había que barrer los cristales para que los pequeños no sufrieran ningún accidente, allí estaba yo, o también, contando las vueltas que daban en la pista para ayudarles en  su estrategia… He estado siempre ahí”. En la hora de su adiós afirma que se queda “no sólo con todo lo logrado deportivamente, si no también con todo lo conseguido desde el punto de vista humano” . En el capítulo de agradecimiento se acuerda de “los distintos clubs que en su sede sostienen una escuela de ciclismo y como no a los que organizan pruebas de escuelas en cualquier modalidad. Agradecer su gran colaboración para que este proyecto tuviese continuidad y prestigio. Gracias a todos y sobre todo a mi familia que ha soportado mis ausencias para asistir a los eventos deportivos, de verdad, gracias a todos por lo vivido”.

-¿Desde cuándo está José Luis López metido en este jaleo?

Comencé a trabajar en el ciclismo base en el Bici Club Picassent en 1991 y posteriormente estuve en el Comité Nacional de Ciclismo Escolar de la RFEC y en el de la Valenciana. En aquel entonces, con Francisco García Monsonís, ya seleccionábamos a los chavales para los Encuentros Nacionales de Ciclismo Escolar. Posteriormente, pasé a llevar las Escuelas de la Comunidad. Toda una vida vinculado a esto.  

-¿Cuántos kilómetros ha hecho su coche?

Muchos. El Audi lo cambié con 400.000 mil kilómetros y el Mercedes marca más de 478.000. La mayoría han sido para ver carreras, hacer entrenamientos o viajar a los campeonatos.

-¿Cuándo decidió dejar su cargo en la FCCV?

A Amadeo Olmos ya le dije en verano que saliera quien saliera presidente en el proceso electoral yo lo dejaba por la edad y porque había que meter savia nueva. Ya llevaba tiempo abriendo la puerta para ver si alguien se animaba a entrar a coger el relevo y nadie daba el paso adelante. Kike Gutiérrez me comunicó que no contaba conmigo, tras ser elegido, y que no era algo personal. Le dije que estuviera tranquilo que no pensaba seguir y que entendía que cada uno llegue con nuevas ideas y su equipo de trabajo.  

-En la hora del adiós, ¿con qué se queda?

En primer lugar con las muestras de agradecimiento que me han llegado  del mundo del ciclismo desde que anuncié que ya no seguía en la FCCV como coordinador de las escuelas. También, a nivel deportivo, cuando veo a Juan Ayuso, Iker Bonillo, Susana Pérez, Elena Casas, a la infinidad de niños y niñas que han estado junto a mí y luego los he visto en el mundo profesional o  progresando como ciclistas. Y, a nivel humano, todo lo que he aprendido de esos niños y de las Escuelas jamás lo olvidaré. Incluso, alguno ha aprendido algo de mí (Risas). Es un  lujo ver como han ido creciendo hasta llegar a  profesionales y, sobre todo, he comprobado como se iban haciendo personas. Esta es la gran recompensa que he encontrado a  mi trabajo. Todo lo que he vivido con las Escuelas no lo cambiaría por nada del mundo. He tenido amigos, pero también he visto a personas que por circunstancias me han dejado de saludar por situaciones personales al entender que sus hijos deberían ser mis elegidos. Situaciones como estas van en el cargo. Puedo decir que siempre he sido honesto conmigo mismo y he elegido a los que me parecían mejores en función de los recorridos de las pruebas.

 

«Siempre he sido honesto conmigo mismo y he elegido a los que me parecían mejores en función de los recorridos de las pruebas»

José Luis Pérez. Excoordinador de las Escuelas de la FCCV

-¿Qué corredores le han sorprendido más?

Muchas veces me he quedado sorprendido de gente que andaba mucho en pista y después en carretera han ido como un tiro. Casos como Iker Bonillo y Helena Casas, que ya era buenos desde niño. Pero también existen chavales que tenían mucha calidad y luego no han llevado por diferentes motivos.   

 -¿Cómo han cambiado sus alumnos desde que empezó hasta ahora?

Los niños siempre son niños. Desde Platón en Grecia ya se decía que con esta juventud no sabemos dónde vamos a llegar. Todos pasamos por ahí. Tenemos que ser un poco rebeldes en esa época y luego conservadores. Ahora pienso que están muy protegidos y la verdad es que el material de ahora nada tiene que ver con  el de hace 30 años. Algunos llevan unas bicicletas que me dan envidia a mi. 

-¿Y eso le gusta? 

 No. Cada uno hace con su dinero hace lo que quiera, pero soy de los que pienso que cada cosa a su tiempo. Cuando uno está en el Instituto, será muy bueno ahí, pero todavía no es ingeniero, ni médico, ni puede planificar un puente, ni tampoco hacer una operación en un hospital. Nadie va al Instituto a decirle al profesor que a este niño no le van las matemáticas y a proponer qué hacer con ello. Y en ciclismo no pasa lo mismo y los padres se meten en ese lío de profesionalizar a los pequeños cuando cada cosas es a su tiempo. El ciclismo es más duro que otros deportes y no podemos decir que vamos a jugar a ciclismo, como se hace en  fútbol. La mentalidad del esfuerzo es clave, pero los niños deben afrontarlo como si fuera un juego y disfrutar. Por eso las carreteras de las divisiones inferiores son más cortas de recorrido para que tenga tiempo de jugar y hablar con sus amigos. ¿Cómo le van a meter presión a un niño que juega al escondite?. Lo único que se le puede decir que se esconda donde nadie lo vea y punto. En  un deporte en el que si salen cien o doscientos participantes gana uno y, por tanto, lo único que hay que aprender es a estar ahí, divertirte e irse a casa contento y no frustrado por no ganar. En una escuela a un niño le enseñas a multiplicar, historia, lengua, literatura…. y después, con sus capacidades y posibilidades, unos se hacen médicos, otros ingenieros y otros cogen una profesional manual. En ciclismo pasa lo mismo.  Repito, cada cosa a su tiempo.

 -¿Le aguantarán ahora en su casa?

La familia se ha acostumbrado a mi manera de ir por aquí y por allí. Ahora mi mujer me pregunta por lo que voy a  hacer y le digo que seguiré saliendo a pedalear con la grupeta y el resto de tiempo lo dedicaré hacer otras cosas.

-Para finalizar, una de Juan Ayuso, ¿le ve ganador de una grande? 

Por su puesto. Pero mi consejo es que primero aprenda a estar adelante para ver lo que pasa ahí. Luego ya vendrán los triunfos. Todo lo que se gaste ahora recorta la trayectoria de los ciclistas profesionales. En un Campeonato de España Escuelas  disputados en Mérida era favorito para ganar con una pierna el título de ruta. Nada más salir se produjo una caída en una zona en la que no teníamos para darle una bicicleta de repuesto y se quedó sin en maillot de ganador. Cuando lo tuve a mi lado, hundido, le dije, tranquilo Juanito, que los gitanos no quieren buenos  principios para los suyos. En años posteriores, en cadetes, ganó en los dos años el título.  

Publicado por Julian

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra.

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