
Néstor Garriga (Vinaròs, 7/10/2011) correrá este año en el TBG-Wixum. Viene de un año marcado por una lesión y desea recuperar el tiempo perdido. Sus ídolos son Van Aert y Vingegard.
-¿Como se inició en el ciclismo?
De pequeño me gustaba mucho la bici. Empecé entrenando los sábados por la mañana en el velódromo que en su día utilizó Ignacio Fandos, entonces corredor del Kelme, para entrenar. Mi primer entrenador fue Víctor Miralles que tenía mucha empatía con los niños y nos motivaba mucho. Comencé como Promesa de segundo año a competir. Corrí una temporada en la Unión Ciclista Vinaròs, pero éramos muy pocos y se deshizo el equipo. Luego pasé al Talleres Grañana, en el que he corrido toda la etapa de escuelas. Compartimos momentos muy buenos con todos mis compañeros. De hecho hay alguno con el que me he vuelto a encontrar (Karles). En Alevín e Infantil subí a varios podiums.
-¿Cómo se define como ciclista?
En estos momentos no sabría decirlo. No soy el mejor ciclista pero tampoco el peor (Sonríe).

-¿Por qué eligió al TBG-Wixum?
Porque ya conocía el equipo y tenía muchos amigos. Además valoré que es un grupo no muy grande y que cuenta con un gran ambiente, muy familiar.
-¿Qué valoración hace de 2025?
Fue un mal año me lesioné en el mejor momento de la temporada, a principios de agosto, y ya no pude volver a correr hasta octubre. Temporada acabada.
–¿Qué objetivos se marca para 2026?
En principio, recuperar todo el tiempo perdido en la última campaña. Me gustaría acabar alguna carrera y voy a tratar de ayudar al equipo en todo lo que pueda.
-¿Quién es su referencia en el pelotón?
Mis ídolos desde siempre ha sido Van Aert y Vingegard.
-¿Qué hace Néstor lejos del ciclismo?
Cuando no entrenó carretera me voy con mis amigos a practicar por la montaña mi otra pasión, enduro.