
El ondarense Dani Cepa ya tiene en su domicilio el maillot y el trofeo de campeón de la la Copa de España Élite y Sub 23. El título más prestigioso de la categoría amateur que sirve como pasaporte para acceder al profesionalismo y en la que el corredor del filial del Caja Rural RGA ha mostrado una regularidad impresionante. Prueba de ello es que ha sumado dos triunfos parciales en Alcantarilla y Torredonjimeno y fue segundo en el Memorial Valenciaga. «La verdad es que empecé en el Guerrita con buen golpe de pedal y he sabido mantenerlo hasta el final. Son muchos meses de competición en los que he sabido siempre mantener el nivel hasta conseguir en Vigo confirmarlo. Me he visto siempre competitivo y adelante. Al final ha sido una bonita pugna con Vicent Zaragoza en la que el equipo ha estado sensacional», explica el corredor alicantino antes de señalar que «las últimas semanas han sido complicadas, la presión era muy grande y una vez logrado el objetivo me he liberado un poco. En la categoría amateur esto es lo más grande que se puede conseguir y estoy muy contento de ello».
Ahora, Cepa pretende bajar a la tierra, «desconectar un poco de todo lo que supone lograr este objetivo, homenajes, mensajes de felicitación… para centrarme en lo que queda de temporada. Tengo puesta primero la mirada en la Vuelta a Navarra, la próxima semana, y, luego, descansar para llegar bien a los Campeonatos de España».
Dani Cepa prefiere no hablar de su futuro, que sin duda alguna pasa por dar el paso al profesionalismo con el Team Caja Rural-RGA. Ya ha dejado claro su potencial, este 2026 le ha servido para terminar de pulir a ese gran ciclista que es y la próxima campaña ya lo veremos en otra pantalla, la del pelotón profesional. «Es un sueño que tengo desde pequeño que espero que se haga realidad, pero de momento quiero cerrar esta temporada dando guerra y luchando por nuevos objetivos», explica.
Cepa se considera que es «un ciclista todoterreno, al que la montaña se le da bien y soy técnico en las bajadas. Además, soy rápido en los finales. Yo diriría que soy bastante completo». Con estos argumentos no es fácil adivinar que su adaptación al profesionalismo va a ser muy buena.
Atrás queda aquel niño que tras dos años en el Infinobras Grupo Sime en Júnior, categoría en la que también competía en Mountain Bike, siguiendo la estela de su padre, abandonó su zona de confort para enrolarse en el Filial del Caja Rural. La escuadra navarra le dio la oportunidad seguir progresando, lejos de su tierra, y pedadalada a pedalada ha logrado su objetivo y está esperando a que le abran la puerta del profesionalismo. «Mi sueño siempre ha sido correr en la categoría más alta y tenia claro desde el principio que tenía que jugármela. Han sido cuatro años, como si estuviera estudiando una carrera en la Universidad, y aquí estoy ya muy cerca de mi sueño».

Su mejor forma de desconectar, coger la bicicleta e introducirse por las carreteras que llevan al Vall de Laguar. Sobre todo ahora en primavera con las cerezas luciendo su rojo característico. Dani un ciclista de mucho potencial, pero además, es una gran persona. Está muy claro que pese a sus triunfos en la categoría amateur su mejor versión está por llegar. Poco a poco, a fuego lento, ya se sienta en la mesa de los mejores.
Su familia y entorno también es el mejor. Sus más cercanos estuvieron en Vigo dándole el último empujón antes de lucir una camiseta en la que se podía leer: Dani Cepa, campeón de la Copa de España. «Esta Copa se la dedico a ellos. Están siempre ahí en todo momento. Ellos me dan tranquilidad y serenidad en todo momento», sentencia.