
Marc Chalmeta (1 de enero de 2008) debutará como Sub 23 en 2027 en el Antaix-Evobac. Un paso más en su carrera que le permitirá seguir creciendo como ciclista después de su paso por la categoría Júnior en la que le tocado vivir la cara amarga del ciclismo en forma de caídas y lesiones. Un oscuro túnel del que ya ha salido y que le permite mirar al futuro con optimismo. «Estar en este equipo y en concreto en la categoría Sub-23 significa para mi una gran oportunidad de seguir creciendo y formándome como ciclista. En un ciclismo actual en el que es difícil destacar y en el que cada vez hay menos equipos que dan continuidad a la categoría Sub-23, considero que es una gran suerte encontrar un proyecto así», afirma el ex corredor de Onda. Este sábado ya conoció a sus nuevos compañeros en el Racó de Navarrete en Cabanes. Ya conoce el filosofía de la formación. Algunos integrantes del equipo Antaix hicieron un entrenamiento por la zona, subiendo uno de los puertos más conocidos de la provincia de Castellón, el Desierto de las Palmas.
Chalmeta quiere ir paso a paso en esta nueva andadura y confiesa que «quiero adaptarme a la categoría y saber colocarme dentro del pelotón. Algo que desde la caída que tuve en mayo del año pasado me ha costado en ciertas ocasiones. Por supuesto que también ayudar al equipo en lo que haga falta».
Reconoce que los dos años como Júnior «no han sido los mejores» y recuerda que «han estado marcadas por varios contratiempos como la caída del 31 de mayo de 2025 en Jávea, en la que me rompí el olécranon izquierdo. Durante esa fase de recuperación estuve bastante tiempo sin correr, haciendo que empezar la temporada de 2026 fuera como empezar como un Júnior de 1r año. Sin embargo, pude rehacerme durante los meses de febrero y marzo consiguiendo empezar a correr en abril de este año y consiguiendo hacer un 4 lugar en metas volantes en los premios de El Baruco y Chele de Campos. No obstante, en mi etapa como estudiante de Bachillerato y aspirante a estudiante de Medicina, me encontré con las PAU a finales de mayo y primera semana de junio, factor que afectó considerablemente a mi rendimiento deportivo. En este sentido, las carreras veraniegas, como la gran vuelta del Besaya, fueron para mi momentos difíciles en los que no me acabe de encontrar cómodo en competición. A pesar de estos contratiempos, mi paso como Júnior me ha ayudado a seguir aprendiendo cosas del ciclismo que muchas veces no eres consciente y que solo se aprenden cuando te pasan a ti. También es importante agradecer la ayuda de los directores deportivos del Ayuso Team como Camilo y Tato que han estado ahí en los momentos difíciles y se han mostrado comprensibles ante la casuística que me rodeó durante esta temporada y la pasada».