
La expresión futbolística ‘One Club Man’ se puede aplicar en el ciclismo con Sergio Quevedo. Tras completar las cuatro temporadas de Sub-23 en las filas del Vigo-Rías Baixas, el escalador madrileño seguirá defendiendo el mismo maillot en su estreno como Élite. Un caso poco habitual en la categoría y único en la entidad presidida por José Luis Chamorro. Ningún otro corredor lleva tanto tiempo formando parte de su plantilla. Patrimonio flúor.
«Por lo cómodo que he estado siempre, lo bien que me han tratado y el calendario tan amplio que tienen». Así explica Quevedo su decisión de renovar con la escuadra olívica. La Copa de España y las vueltas volverán a ser sus principales objetivos en un año de reválida a nivel personal.
Tras brillar en 2025 en carreras como la Volta a Portugal do Futuro y la Vuelta a Navarra, desde la pasada primavera ha tenido que convivir con la otra cara del deporte. «Ha sido muy malo para mí. Empecé con muchas ganas, me encontraba muy bien y pensé que iba a tener una gran temporada, pero sufrí una caída en mayo. Y justo al recuperarme pillé una mononucleosis que me dejó vacío. Ya no pude volver a correr y me quedé sin demostrar el nivel que tenía», relata.

La próxima será su quinta campaña con el Vigo-Rías Baixas, formación a la que se incorporó en 2023. El ‘veterano’ del equipo, con 22 años, hace borrón y cuenta nueva: «Me lo voy a tomar sin presión y quiero disfrutar al máximo de este deporte. Espero que las lesiones y caídas me respeten». Uno de los alicientes en su calendario será la oportunidad de por primera vez compartir pelotón con los profesionales en el Campeonato de España, cita que hasta ahora había disputado con la selección madrileña sub-23.
Quevedo continuará teniendo como compañeros a los seis Sub-23 que han ampliado su vinculación con el club: Alberto Domens, David Calatrava, Alex Fajardo, Pablo Polo, Guillem González e Iker Rodríguez. Una nómina de renovaciones que se va a ampliar. Dentro de poco, en las próximas semanas, se oficializará alguna más.