Luto en el ciclismo valenciano

Fallece Manolo Pérez, expresidente de la Federación Española y de la Valenciana
Manolo Pérez.

La Federació de Ciclisme de la Comunitat Valenciana (FCCV) lamenta en un comunicado oficial el fallecimiento de quien fuera su presidente, Manolo Pérez Rubio, y quiere trasladar su más sentido pésame a sus familiares y allegados.

Pérez nació el 18 de agosto de 1937 en Sedaví (Valencia), localidad donde residía. Su principal vinculación al ciclismo radicaba como organizador durante 35 años de la desaparecida Vuelta a Sedaví, de la Vuelta a la Comunitat Valenciana y del Trofeo Luis Puig, ambos desde 1979, así como presidente de la Asociación Española de Organizadores de Carreras (AEOC) entre 1986 y 1988. Presidió durante 20 años (1978-1997) primero la entonces Federación Valenciana de Ciclismo, con carácter provincial, y posteriormente la actual organización autonómica como FCCV, que él mismo impulsó.

El 2 de agosto de 1997, Manuel Pérez fue elegido presidente de la Real Federación Española de Ciclismo, cargo que ostentó hasta diciembre de 2004 tras ser reelegido para un segundo mandato el 25 de noviembre del año 2000. Anteriormente había sido vocal, vicepresidente y vicepresidente primero de la Española, además de presidente de su Comisión Técnica.

Manolo Pérez fue organizador de la Vuelta a la Comunidad Valenciana hasta 2008. Tras ocho años de ausencia la ronda valenciana fue recuperada por Ángel Casero que, a través de las redes sociales, ha mostrado las «condolencias a sus familiares y amigos».

Raúl Granados, frente a frente ante la máquina de la verdad

El corredor de San Vicente del Raspeig regresa al Cartagena de Buendía consciente de que en su tercera campaña como sub 23 está obligado a dar un paso adelante
Raúl Granados realiza ejercicios.

El ciclista de San Vicente del Raspeig Raúl Granados (10-01-1999) viste esta temporada el maillot del equipo murciano élite y sub 23 Cartagena-Patatas Pijo-Esetec que dirige Jesús Buendía. El alicantino llega del Ulb Sports Natural Greatness, en el que ha estado compitiendo las dos últimas campañas, con la idea de seguir progresando como ciclista en su tercera campaña en sub 23.  Es un regreso a casa ya que el salto a la categoría júnior lo dio con Buendía en el Esetec. «Ha sido el equipo donde mejores momentos he pasado y donde más he disfrutado encima de la bici», comentaba hace unas fechas Raúl antes de confesar que «aquí me siento como en familia». Es consciente de que llega el momento de darse a conocer y mostrar sus poderes tras años de aprendizaje. Sabe que tendrá que empezar a coger alguna responsabilidad y, de esta forma, devolver la confianza que el equipo ha puesto en él.


Raúl Granados comenzó a correr en infantil de primer año en el Club Ciclista San Vicente. En su segunda campaña en dicha categoría acabó siendo campeón de la Comunidad en ruta en 2013. Pasó a cadetes con el Grupo Deportivo Llopis. En su segundo año hizo muchos podios en la pista y se proclamó dos veces campeón autonómico. En carretera ganó una etapa de la Vuelta a Murcia, en la que acabó segundo en la general. Pasó a júnior con Buendía, en 2016 con el Esetec. En 2017, de júnior se proclamó campeón de España de Puntuación en la pista, fue séptimo en la CRI del nacional de ruta y ganó una CRE en la Vuelta Ribera del Duero.

Posteriormente, dio el salto a la categoría sub 23 con el Roski Team. El primer año, 2018, fue de aprendizaje, y el segundo lo inició muy bien, con estupendas sensaciones, pero una lesión grave en marzo le dejó fuera de combate hasta julio. La temporada se le quedó corta. Por ello afronta este tercer año como sub 23 (2020) con ilusión y ganas de quitarse la espinita de esta categoría. Ya no es un desconocido y está obligado a enseñar la cabeza en los primeros puestos siempre que las circunstancias actuales lo permitan y el calendario ciclista comience de nuevo a pedalear.


Esta temporada, antes del parón, disputó dos sociales en Cartagena para ir cogiendo la forma. Debutó con su nueva escuadra en la Vuelta al Guadalentín y participó en el Trofeo Olías Industrial. En dicha carrera marchó 60 kilómetros fugado hasta que fue cazado por el grueso del pelotón. A continuación, estuvo en el Guerrita, prueba en la que tuvo una jornada bastante cruzada. Se vio involucrado en una caída y contó con diversos problemas mecánicos. Al menos pudo echar una mano al equipo.

Granados, encima de la bicicleta.

«Los objetivos ahora mismo son muy difusos, no hay ninguno claro. Lo importante es que se resuelva la situación tan complicada que estamos pasando todos y que poco a poco vayamos volviendo a la normalidad»

Raúl Granados. Ciclista del Cartagena

Así vive el período de confinamiento Raúl Granados:

«Mi día lo inicio pedaleando encima del rodillo, en ayunas. No suelo madrugar mucho porque las jornadas se me hacen mucho más largas encerrado en casa. Tras una sesión de «core» llega la reconfortante ducha. Después de comer suelo descansar un poco y limpiar mi campo de matorrales. Es un trabajo que en temporada no puedo hacer porque suele cansar mucho y ahora me viene bien incluso para mantener un poco la forma. A continuación, algunos días, hago otra sesión de rodillo. Lo que queda de día suelo aprovecharlo para estirar y tener un poco de ocio. Ya que no podemos salir a ningún sitio aprovecho para jugar a videojuegos o incluso hacer directos, que me entretienen mucho y hacen que el tiempo pase mucho más rápido. Respecto a los objetivos ahora mismo son muy difusos, no hay ninguno claro. Lo principal es que se resuelva la situación tan complicada que estamos pasando todos y poco a poco vayamos volviendo a la normalidad. Desde aquí quiero agradecer y mandar mucho ánimo a todos los profesionales que están trabajando duro estos días para luchar contra el virus».

La primera ruta larga que realizará Raúl Granados cuando acabe la pandemia:

Tengo en mente este trazado: San Vicente del Raspeig – Campello – Busot – Xixona – Carrasqueta – Puerto Tibi – Tibi – Maigmó – San Vicente.

Indurain salva los muebles en Mende

El ciclista navarro encuentra el apoyo de sus «amigos» del pelotón para desactivar el ataque de la ONCE en el Tour de 1995 (Teledeporte, 16.10 horas)
Jalabert entra vencedor en Mende.

Teledeporte ofrece hoy (16.10 horas) otra etapa mítica del Tour de Francia. Una jornada, de la edición de 1995, en la que el equipo ONCE puso contra las cuerdas a Miguel Indurain, que se quedó sin equipo a los pocos kilómetros de la salida. La batalla, 200 kilómetros sin descanso y a cuchillo, fue épica. El carisma del navarro, siempre generoso con sus rivales, tuvo premio en esta ocasión y los muchos amigos que tenía en el pelotón le libraron de una buena y tiraron por tierra la estrategia del equipo amarillo. Aquel día, un 14 de julio de 1995, fiesta nacional francesa, la escuadra de Manolo Saiz atacó de salida con Jalabert, Mauri y Stephens, a los que se unieron Podenzana, Bottaro y Peron. El sexteto de cabeza llegaría a tener una ventaja de casi once minutos, cuando Jalabert estaba a 9:16 en la general. ‘Jaja’ llegó a ser líder virtual del Tour. 

La prueba francesa estaba ardiendo y José Miguel Echávarri, director de Banesto, tuvo que moverse entre bambalinas y buscar alianzas en el resto de escuadras. Inicialmente el director del Gewiss, Bombini, le dijo que tenían corredor en la fuga, Bottaro, y que hasta que no fuera seguro que la escapada llegaba a meta, no ayudarían, aún a pesar de que  Jalabert estaba dejando a Riis  fuera del podio. Kilómetros más tarde los Gewiss comenzaron a tirar del pelotón, al tiempo que Bottaro dejaba de colaborar en la fuga, para reservar fuerzas. Pero el Gewiss no fue el único equipo que tiró del grupo, junto a Banesto, sino que muchos corredores lo hicieron de forma desinteresada, de escuadras como Kelme o MG, ya que era Indurain el que estaba en peligro. Y es que con la forma de ser y de ganar del navarro, había conseguido muchos amigos en el pelotón, y era este el momento en el que ellos le iban a tender su mano para ayudarle. 

Al llegar al pueblo de Mende, antes del ascenso al velódromo, la fuga contaba con casi 7 minutos de ventaja. Jalabert lanzó un primer ataque y automáticamente se quedó en solitario en cabeza de carrera, para lograr una magnífica victoria.  Desde entonces, a esta montaña se la conoce en Francia como la ‘Montée Laurent Jalabert’. El corredor francés siempre ha dicho que fue «la victoria más bonita de todas» antes de recordar que  «la Vuelta a España y la Milán-San Remo, entre otras, tienen más prestigio, pero la victoria de Mende es inolvidable». También confesó que «aquel día muchos ayudaron a Indurain por detrás por simpatía, a cambio de nada».

Hoy en Teledeporte:

16:10      CICLISMO TOUR DE FRANCIA 1995 12ª ETAPA: SAINT ETIENNE – MENDE

Diario de un ciclista en cuarentena

JOSEP TOMÀS I JUAN. Corredor del Netllar Telecóm Alé

Día 29. Los cuerpos de los ciclistas durante el confinamiento

Te levantas, te pesas, te tomas las pulsaciones en reposo, desayunas, anotas como te sientes, cuánto y cómo has dormido y haces una hora de gimnasio. Comes, descansas y te preparas para hacer una hora sobre el rodillo, que con algún que otro momento de sufrimiento consigues terminar.

Hoy querría hablar sobre lo que conlleva, según los modelos matemáticos que usan algunos programas como Training Peaks o Golden Cheetah, cuatro semanas de cuarentena. Pues al fin y al cabo, aunque no de una manera precisa, los modelos aproximan las adaptaciones fisiológicas que deberían tener lugar en un ciclista, tanto después de entrenar como de descansar. Así, mirando las gráficas se puede observar un decrecimiento radical de la capacidad anaeróbica (responsable de llevar a cabo esfuerzos en déficit de oxígeno, como esprints o subidas cortas) siendo ahora la carga de entrenamientos (estrés anaeróbico) igual a la que teníamos al empezar la temporada, o un 50% de lo que tenía antes de empezar la cuarentena. Aunque si algo tiene de bueno el estrés anaeróbico es que a pesar perder mucho de golpe, lo puedes recuperar con relativa comodidad.

En cambio, la capacidad aeróbica (responsable de llevar a cabo esfuerzos sin déficit de oxigeno tales como rodar en pelotón o subir un puerto ) no se ha visto tan afectada. Aún así ha decrecido en un 14% ( teniendo en cuenta los entrenamientos en el rodillo ), que puede no parecer mucho, pero es justo la que tenía un mes antes de empezar la cuarentena. Pues a diferencia de la capacidad aeróbica, y debido a la naturaleza de los seres humanos, se requiere de mucho más trabajo para mejorar o mantener el estrés aeróbico que el anaeróbico. Por esto muchos de los atletas que se han visto en cuarentena han optado por seguir haciendo entrenamientos intensos en vez de largos. Además de ser más amenos, evitan esa drástica pérdida de “esprint”, sin acusar una gran pérdida de resistencia.

Esperemos pues que gracias a este breve texto hayáis entendido un poco mejor como está afectando a los cuerpos de los ciclistas esta cuarentena. Pero tened en cuenta que no soy ningún preparador, y que los datos mencionados hacen referencia tan solo a una persona; por tanto no son para nada significativos los porcentajes, pues cada persona habrá empezado de una manera u otra la cuarentena, y por tanto su cuerpo habrá reaccionado de forma diferente al mío.

Raúl Rico respalda el nuevo proyecto del Club Ciclista Castalla

El corredor profesional del W52-FC Porto cuenta con el apoyo de Carlos Martín y Raúl Cerdá para potenciar la entidad que cuenta con un equipo élite y una Escuela
Raúl Rico, corredor del W52-FC Porto.

El ciclista profesional del equipo portugués W52 FC Porto, Raúl Rico, junto a Carlos Martín y Raúl Cerdá se han hecho esta temporada con las riendas del Club Ciclista Castalla. La entidad compite con un equipo élite, denominado IJES Solar-Puertas Castalla y cuenta con una escuela de ciclismo, con la que se pretende potenciar el deporte del pedal en la zona entre los más pequeños, que se llama Brocar-IJES Solar. El proyecto es muy ilusionante y la nueva directiva llega esperanzada al nuevo proyecto.

 “Nos enteramos de que la antigua directiva estaba pensando en dejarlo, lo hablé con Carlos y Raúl Cerdá y decidimos entrar para darle continuidad al club y aportarle nuevas ideas que ayuden a que los niños vean lo bonito que es practicar este deporte. En los últimos años se estaba perdiendo un poco la afición y cada temporada había menos niños. Cuando corríamos nosotros éramos más de 10 y el año pasado apenas compitieron tres. Tenemos la suerte de contar con el apoyo de empresas de Castalla, que junto con el Ayuntamiento hacen que todo esto sea posible», comenta Raúl Rico.

Tanto Rico como Martín y Cerdá han seguido los mismos pasos, tras crecer en la Escuela Ciclista de Castalla, siguieron su formación en el Club Ciclista Sax hasta juveniles. Raúl Cerdá decidió dejarlo para continuar con los estudios, y tanto Rico como Carlos Martín siguieron en la categoría sub 23 con la Fundación de Ciclismo Benicadell. Ahora, Carlos compite en el Ijes Solar-Puertas Castalla, equipo del club y Raúl Rico en el grupo profesional W52-FC Porto. 

Raúl Cerdá comenta que «el objetivo es hacer crecer el club. En Castalla hay una gran afición al ciclismo, tenemos la suerte de contar con un ciclista profesional y somos de los pocos clubes que podemos presumir de ello. Es un gran referente y eso nos puede ayudar a captar mas niños».

Carlos Martín, compite en las filas del Ijes Solar-Puertas Castalla, y reconoce que «es un  proyecto bonito». Insiste en la idea de que «todos los patrocinadores son de Castalla y el 90% de los corredores de nuestro equipo también. Formamos un gran piña y el hecho de ser todos de aquí le da un valor añadido». 

Sobre las Escuelas del club Rico explica, que «hasta antes del parón lo teníamos cerrado. Contábamos con la ayuda de las empresas locales como Brocar, Ijes Solar, Dbicis, Voralia y Quiro Román, pero debido a la situación que estamos viviendo tuvimos que pararlo todo y continuar como se había hecho el último año. No obstante estamos trabajando para continuar el proyecto en 2021. Las escuelas aún no han empezado las competiciones, ya que la primera prueba en Benissa fue cancelada a causa del COVID-19». 

Maillots de los equipos del club.

PATROCINADORES:
IJES SOLAR
PUERTAS CASTALLA
DBICIS
BROCAR
VORALIA
QUIROROMÁN
FRANDA-05
ROYBER
AYUNTAMIENTO DE CASTALLA

Javier Gil vuelve a casa con nuevas ilusiones y convencido de que no puede bajar los brazos

El corredor oriolano pensó al final de la pasada campaña en abandonar, pero la oferta del Netllar Telecom Alé y la posibilidad de dar el salto con el Bahrain Cycling Academy le animaron a darse una nueva oportunidad
Javi Gil, se ejercita en casa.

Javier Gil (Raiguero de Bonanza-Orihuela, 16-09-1996) vive su segunda campaña en la categoría élite con la idea de dar el salto al campo profesional antes de que el actual ejercicio termine. Tras competir las últimas tres temporadas en el Baqué ha vuelto a casa para correr bajo el amparo de la Fundación Benicadell, en el Netllar Telecom Alé. En sus dos primeros años como sub 23 ya había compartido el mismo proyecto de la escuadra alcoyana en el Mutua Levante Renault Ginestar y en el Wofbike Metal Lube. Corrió anteriormente en el Club Ciclista Almoradí, en el Club Ciclista San Vicente y en el Giménez Ganga del CC Sax.

Recuerda con cariño su participación en la Vuelta a Asturias en profesionales con la Selección Española en 2016. Su mejor resultado la pasada campaña fue el décimo puesto en el Campeonato de España aunque a lo largo de su trayectoria ha conseguido triunfos que indicaban que el salto al profesionalismo estaba cerca. Pero, de momento, no ha conseguido dicho objetivo por un motivo u otro. Las dudas aparecieron al final del último ejercicio e incluso este verano reflexionó sobre el hamletiano «Ser o no ser…  »  de William Shakespeare. Dudó en colgar la bicicleta, pero la Fundación Benicadell, siempre cerca del ciclismo alicantino, le abrió una ventana a la esperanza. Le convenció para que fichara por su equipo convencido de que si respondía, como espera, a lo largo de 2020, podría dar el salto al Bahrain Cycling Academy.

El inicio de la campaña fue bueno, centrado en la Copa de España, pero el parón le ha dejado un mal sabor de boca que trata de paliar cada día con trabajo y dedicación. Está convencido de que al final el premio llegará porque ha puesto todo para que así ocurra. No está dispuesto a bajar los brazos.

Gil hace bicicleta.

«Pensé en dejarlo y Joaquín Gil me ayudó mucho en ese período y le estoy muy agradecido. Me atrae el proyecto de la Fundación Benicadell y estoy muy contento aquí»

Javier Gil. Ciclista del Netllar Telecom Alé

Así vive el confinamiento Javier Gil:

«Este confinamiento lo estoy llevando bastante mejor de lo que me podía imaginar en un principio. Los primeros días fueron los peores para mí, el ciclismo es un deporte que me proporciona una sensación de libertad cada día que salgo a entrenar y el no poder hacerlo me agobia un poco. Ahora, tengo una rutina diaria, me gusta planificar el día de antes como voy a repartir las horas. También estoy aprovechando para estudiar algunos cursos online relacionados con el ciclismo y la nutrición deportiva y se me pasan las horas bastante rápidas. En cuanto al entrenamiento no me estoy obsesionando con ello, realizo mis sesiones de rodillo y core para mantenerme en forma. Pienso que en estos momentos es más importante tener una buena salud mental que una estupenda forma física porque tampoco sabemos a ciencia cierta cuándo podremos volver a competir ni siquiera a entrenar, aunque ahora pienso que lo más importante no es el deporte. Está muriendo mucha gente por este virus y lo principal es que esta situación mejore y todos salgamos adelante para poder volver a disfrutar de lo que nos gusta. Espero que pronto podamos a volver a entrenar en carretera, eso será una buena señal de que la situación ha mejorado.

Lógicamente esta situación ha variado mucho la planificación y los objetivos que teníamos para este año, en el que había puesto muchas ganas y trabajo. Nadie espera esto. Estaba disfrutando mucho de este principio de temporada, el año pasado cuando terminé la campaña me replanteé muchas cosas hasta incluso el si continuaba o no, si lo hacía lo quería hacer con un buen proyecto deportivo. Joaquín Gil me ayudó mucho en ese período y le estoy muy agradecido. Cuando hablé con la Fundación Benicadell me gustó y los años que estuve con ellos en el pasado disfruté y aprendí mucho. Este año estaba trabajando muy bien y ganando en confianza. Cuando todo esto pase volveremos más fuertes.

Me gustaría hacer una reflexión para terminar y es que esta situación me está enseñando lo que realmente es importante y necesario en la vida, que a veces se nos olvida, y valorar lo que es salir y poder hacer lo que te apetezca. También es admirable la labor que están haciendo los sanitarios, que no dejan de ser personas, aunque los veamos como auténticos héroes, están arriesgando e incluso perdiendo sus vidas para ayudarnos a salvar las nuestras merecen el mayor de los respetos y cuando esto pase no debemos olvidarlo».

La primera ruta que va a realizar Javi Gil cuando la pandemia acabe:

La primera ruta que voy hacer cuando podamos salir a la carretera va a ser para disfrutar y dar un paseo. Casi siempre me gusta entrenar por la misma zona, suelo variar muy poco. Donde vivo, en Raiguero de Bonanza, está a pie de la sierra y me gusta ir hacia la zona de costa pasando por Orihuela Huchillo, Torremendo y San Miguel de Salinas, una parada para el café y vuelta a casa. Suelen salir unos 80 kilómetros.

Color español en Luz Ardiden

Teledeporte ofrece hoy (16.15) la etapa reina del Tour de 1988 que ganó Cubino y en la que Perico demostró en la subida final que el maillot amarillo en París era suyo
Lale Cubino, en plena ascensión.

La jornada del Tour de Francia de 1988 que ofrece hoy Teledeporte (16.15 horas), con final en Luz Ardiden, tuvo color español. Lale Cubino se impuso en la etapa reina y Perico Delgado jugó al gato y al ratón con sus rivales, sobre todo con un impulsivo Fabio Parra, hasta que decidió irse y dejar a todos sin argumentos de defensa. Hasta en cuatro ocasiones atacó el colombiano y en todas ellas respondió con suficiencia Delgado. Cuando el segoviano se cansó de su rival, se dejó caer a la cola del grupo para que, desde atrás, su ataque resultara más contundente. Un segundo antes un aficionado le echó agua por encima. De repente, se levantó encima de la bicicleta y se marchó de cara a meta en solitario, como un auténtico cohete. Toda una exhibición. 

En dos kilómetros, los últimos de la etapa, distanció a quienes le acompañaban entre 30 y 40 segundos. Cubino, muy por delante, estaba a punto de alcanzar la meta. Duclos-Lasalle iba segundo, con cinco minutos de ventaja. Delgado no alcanzó al francés por tres segundos, lo que demuestra el ritmo que puso el líder de Banesto en ese tramo final de la jornada. Una vez más el ciclista castellano volvió a asombrar a todos. 

El otro protagonista del día fue Laudelino Cubino. El bejarano, que no pudo resistir la tensión del liderato en la Vuelta a España, firmó una hazaña importante: ganar la etapa reina del Tour. No era fácil. Supo asimilar un día en el que había nada menos que 97 kilómetros de ascensión y un menú para asustar: Aspet, con pendientes del 9,5%; Mente, del 11,6%; Peyresourde, del 10%; Aspin, del 8,4%; Tourmalet, del 10,2%; y Luz Ardiden, del 9%. 

Perico Delgado, en Luz Ardiden.

Cubino ganó la etapa reina y Delgado consolidó aún más el liderato en una jornada en la que sus compañeros Miguel Indurain y Ángel Arroyo se fueron para casa. El trabajo ya estaba hecho. 

Hoy en Teledeporte:

16:15      CICLISMO TOUR DE FRANCIA 1988 15ª ETAPA: SAINT GIRONS – LUZ ARDIDEN

Diario de un ciclista en cuarentena

JOSEP TOMÀS I JUAN. Corredor del Netllar Telecóm Alé

Día 28. Amigos en la carretera y en el pelotón

Te levantas, te pesas, te tomas las pulsaciones en reposo, desayunas, anotas como te sientes, cuánto y cómo has dormido y te subes al rodillo para hacer cuarenta minutos, almorzar y volver a dar pedales. Esta vez para hacer una carrera de una hora con final en el mítico Alpe du Zwift. En total han sido dos horas y cuarenta y cinco minutos por la mañana, que no se han hecho para nada pesados con la compañía de Carlos y Carles. Por la tarde, cambiando de camaradas, he soltado 45 minutos en el rodillo mientras hablaba con mi novia.

Resulta sorprendente cuanto se agradece poder hablar con alguien encima de la bici, pero la verdad es que no es nada nuevo. En el fondo, siempre he pensado que el ciclismo es un deporte genial para hacer amigos, pues aunque salgas solo no cuesta nada comenzar una conversación con cualquier otra persona que esté en tu misma situación. Al fin y al cabo no importa ni la edad, ni la ideología política ni los vatios cuando se trata de pasar el rato para no hacer la ruta tan pesada.

A mucha gente he conocido yo así, cada cual con sus peculiaridades y con sus anécdotas que tanto amenizan la ruta. Y no sólo entrenando. Muchas veces en las escapadas hablas con los compañeros de fuga, haces bromas y te ríes con ellos, pues muy en el fondo somos todos de un mismo equipo hasta que queda claro que la fuga va a llegar. Porque es el hecho de estar padeciendo todos el mismo dolor y a la vez buscando el mismo objetivo que estrecha los lazos que se hayan podido crear durante las largas horas huyendo del pelotón. Y si todo ha ido bien, y no has sido ningún cafre como mucha gente que te puedas encontrar, a veces sucede que cuando te metes en una fuga, te llevas una gran alegría al reconocer la cara de aquel ciclista con el que hiciste migas en la Vuelta a Loulé, o en el Trofeo Cabedo. Pero no sólo es la alegría lo que te llevas, sino un amigo que sabes que no va a jugar sucio y con el que puedes contar para ir a por la carrera. Así que te acercas, lo saludas, y, después de intercambiar unas palabras, os ponéis manos a la obra.

Alejandro Gómiz: Todo a una carta

El ciclista almoradidense abandonó su «zona de confort» para fichar por el filial del Caja Rural-RGA con la mirada puesta en el profesionalismo
Alejandro Gómiz, ejercitánse en su domicilio.

Alejandro Gómiz (Almoradí, 21-11-1997) siempre afirma que su mejor recuerdo como ciclista fue ganar en Sabiñánigo el Campeonato de España júnior y el poder representar a España en el Mundial. Un  triunfo que le hizo mirar al futuro con optimismo consciente de que para llegar a ser profesional quedaba un buen trecho y había que trabajar duro. El ciclismo es su pasión y tiene metido entre ceja y ceja llegar a lo más alto. Cuenta a su lado con una familia que sabe lo que es este deporte y que le ayuda cuando las cosas no salen como quisiera o merece, pero no va a cejar en su empeño hasta que no lo logre. Vive en esa época en la que la apuesta es clara: «Double or Nothing» (Doble o nada) o lo que es lo mismo, todo a una carta. Siguiendo la estela de Ashley Revell, que apostó todas sus fichas a rojo en el Casino Plaza Hotel de Las Vegas, Alejandro ha puesto su mirada en ser profesional en las dos próximas campañasLa ruleta giró y la bola cayó en el 7 rojo. No hubo más apuestas. Revell cogió sus 270.600 dólares, dio las gracias y dejó una propina de 600 al croupier. Acto seguido se marchó. La ruleta de Gómiz sigue girando y el alicantino tiene claro que caerá en su 7 rojo particular, el de lograr su sueño de medirse junto a los mejores corredores del mundo cara a cara en el mismo pelotón. 

Después de cuatro años en la estructura de la Fundación Benicadell, el Mutua Levante, el corredor almoradidense creyó que era importante dar un salto en su carrera y abandonó lo que podría convertirse en una «zona de confort» fichando por el filial del Caja Rural-RGA para debutar en la categoría élite con la mirada puesta en el campo profesional. En su palmarés de 2019 figura el triunfo de etapa en las Vueltas a Valencia y Palencia. Se impuso también en la Subida a la Pilarica en Benejúzar, el Gran Premi Ciutat de Lliria y el Trofeo Da Ascensión, además de en los puntos en la citada Volta a la Provincia de Valencia. Se le dan mejor las carreras de un día que las vueltas. 

Los más allegados insisten en que Alejandro es uno de los corredores más inteligentes del pelotón. Lleva en su cabeza una especie de computadora que le permite conocer al segundo la situación de carrera. Sus excompañeros de equipo en el Mutua Levante así lo testifican y muchos de ellos han ganado carreras gracias a su aportación a la hora de elegir el momento exacto de intervenir y a su colaboración cuando el grupo es fundamental para decantar el triunfo de un lado o de otro.


Este año realizó una gran pretemporada encaminada a destacar en la Copa de España. Se estrenó en Francia, en las dos primeras etapas del Circuito de Essor y fue sexto en la Vuelta al Guadalentín y octavo en el Memorial Sanroma y en la primera etapa del Circuito Guadiana. En esas tres carreras tuvo piernas para mucho más, aunque las circunstancias de carrera no le permitieron estar más cerca del podio. Los mismo sucedió en el Trofeo Guerrita, en el que las distintas adversidades no le impidieron trabajar para su equipo, que logró subir al podio como mejor escuadra. Y en v´ísperas de Ontur, cuando mejor estaba, llegó el parón provocado por la pandemia del COVID 19. Tan solo un contratiempo en el camino. Tiene claro que volverá a la competición con una idea clara: «Doble o nada».

Alejandro Gómiz trabaja duro.

«Nos toca seguir entrenando, pero con cabeza, ya que las carreras no se van a ganar arriba del rodillo. Esto es sólo para no perder la forma»

Alejandro Gómiz. Ciclista

Así vive el confinamiento Alejandro Gómiz:

«Este confinamiento está siendo duro, no ya por no poder salir a entrenar, cosa que ahora no me preocupa. Pero, el no poder salir a hacer vida normal, el ir a ver a familiares o amigos para pasar un buen rato, es muy triste, la verdad. Ya que no sólo es la bici lo que reina en nuestro día a día normal. Ahora, en vez de estar viéndonos en físico no queda otra que vernos por videollamadas, o, si no hay tanta tecnología, una simple llamada. Por otro lado, también se me hace un poco pelota el que mi novia esté en Madrid. Le pilló todo esto trabajando allí, y pues, es una situación poco agradable, porque no está ni con amigos ni con familiares. Al menos tiene la bici y un rodillo y puede despejarse haciendo deporte. Esta situación nos hace que tengamos paciencia, que con ayuda y cabeza de todos podamos recuperar la normalidad lo antes posible, cosa que costará, porque económicamente es un fuerte palo para todo el mundo. Por ello, hay que ser conscientes de la situación y hacer caso a lo que nos dicten las autoridades.

Aprovechando esta situación, el no saber qué iba a pasar con las competiciones, hice un parón de 4 días para desconectar un poco de la bici, pero claro, no de la forma que me hubiera gustado. Mi día a día es bastante variado, la verdad, de normal la noche de antes me planifico todo lo que me toca hacer al día siguiente y se me pasan volando los días. Intento hacer de todo: ayudar en casa (limpiar, cocinar,…), leer, clases de universidad, entrenar, ver películas… Intento no perder el tiempo, que para mí, es oro. Por ejemplo, aprovecho para ver películas con mi madre, quien sigue trabajando en nuestra huerta para que podamos comer en casa, para tomar un momento de relax. Por otro lado, mi padre, bombero, sigue trabajando también. En casa no estamos quietos.

En casa tengo un ‘’mini gimnasio’’, con: un fitball, un bosu, un par de mancuernas, una barra y unos discos, que me permiten trabajar la fuerza. Por otro lado, también hago trabajos de saltos con mi propio peso para mantener bien la potencia. Y, por último, la herramienta clave de estos días: el rodillo. Tengo suerte de estar en el Caja Rural-Seguros RGA ya que nos mantienen bien informados sobre las actualizaciones del calendario e intentan hablar con nosotros bastante, para ver si estamos bien. Nos toca seguir entrenando, pero con cabeza, ya que las carreras no se van a ganar arriba del rodillo. Esto es sólo para no perder la forma.

Y, bueno, con todo esto ha cambiado el calendario. A mí me pilló a una semana de Ontur, carrera a la que le tenía ganas, pero mira, en casa encerrados desde entonces. Tenía pensado hacer un mes de mayo-junio bueno, pero al final me va a tocar hacer un ‘’all-in’’ a partir de agosto. Lo bueno, es que siempre me ha venido bien el verano, sobre todo a partir de agosto, pero ahora es igual para todos. Veremos a ver si de verdad se cumplen los pronósticos y podemos volver al ruedo a partir de dicho mes. Sigo motivado y con ganas.

Primera ruta larga que hará Gómiz cuando la pandemia acabe:

Me gustaría hacer una en bici por Sierra Espuña, porque es una zona que me relaja mucho, por la naturaleza y los pocos coches que hay. Y claro, el estar tanto tiempo haciendo rodillo tendré ganas de montaña (jajajaja). Pero bueno, yo me guiaré por mi plan de entrenamiento, confiando en mi entrenador y no haré ninguna burrada.

De la exhibición en la crono de Bergerac al destrozo en Hautacam

Teledeporte (15.50) ofrece la etapa del Tour´94 en la que Indurain dejó a todos boquiabiertos en la montaña vestido de gran escalador y actuando como único protagonista
Leblanc e Indurain, de cara a meta.

Con la contrarreloj de Bergerac, Miguel Indurain había dejado meridianamente claro que el Tour de Francia de 1994 tenía de nuevo color navarro. Pero la exhibición que realizó en esa lucha contra el crono, que pudimos ver ayer en Teledeporte, le debió parecer insuficiente, y, en una etapa unipuerto cambió el paso y se vistio de “grimpeur” para dejar prácticamente sentenciada la “Grande Boucle”. Acostumbrados a verle reventar la carrera francesa en segunda persona, compartiendo protagonismo con otros -Chiapucci en Val Louron y Rominger en Serre Chevalier-, aunque con la idea del amarillo siempre en el final del camino, el líder de Banesto quiso demostrar que podía dejar hacerlo en un puerto de montaña al estilo de los escaladores de nivel. Tony Rominger fue la gran víctima, la primera, porque además venía crecido de un inicio de campaña excepcional. Al resto no le fue mejor. Incluso Marco Pantani tuvo que postrarse ante el coloso de Villava un par de meses después de que en Aprica el español hincara la rodilla ante el italiano en el Giro. Aquella primera etapa montañosa tendía un perfil unipuerto, con una única subida en toda la jornada, la de Hautacam, que sería el final de la etapa. 16 kilómetros y un porcentaje medio del 7.3%. Al llegar a pie del puerto hubo un par de ataques sin mucha consistencia hasta que Pantani se marchó en solitario. Ese fue el momento en el que Indurain echó un vistazo atrás al grupo de los favoritos y se dio cuenta que Rominger no iba bien. Mandó tirar a su compañero  Jean François Bernard y, de esta forma, comprobar si la fruta estaba madura.

A 7.5 kilómetros para el final, cuando la ventaja de Pantani había superado los 40 segundos, fue Laudelino Cubino quien atacó en el grupo. Seguidamente Indurain pasó a tomar la cabeza del paquete de elegido imponiendo un ritmo frenético.  Rominger se quedó totalmente descolgado. Con el suizo se fueron cayendo Zülle, Cacaito Rodríguez, Ugrumov, De Las Cuevas… A 5 kilómetros a meta solo quedaban a su rueda dos Festina, Virenque y Luc Leblanc. 25 segundos separaban en ese punto al trío en el que iba el líder de la general y el corredor que marchaba como cabeza de carrera. Virenque fue la siguiente víctima. En la pancarta de 4 la desventaja del líder de era de 20 segundos con respecto al escalador italiano. Poco antes del último kilómetro de la etapa, Miguel neutralizaba a Pantani. En los últimos metros, entre la niebla Leblanc ganó la etapa, con Indurain a su lado.


Indurain salió de Hautacam conservando el maillot amarillo y distanciándose de Rominger, siguiente clasificado de la general, en casi cinco minutos de ventaja. Además, cerró muchas bocas al demostrar que también en la montaña, en “modo ataque” también era capaz de hacer añicos al pelotón, no sólo en las cronos o compartiendo protagonismo en las subidas.

Hoy en Teledeporte (Esta etapa la anunció al principio de semana, pero por un error no se emitió): 
15:50     CICLISMO TOUR DE FRANCIA 1994 11ª ETAPA: CAHORS-LOURDES – HAUTACAM