El alteano, que se estrena en la categoría júnior, es según su director «el alumno que todo profesor quiere tener en clase»
Óscar García realiza ejercicios en su domicilio.
El corredor júnior del Infinobras Zafiro Team, Óscar García, es uno de los hombres importantes del equipo alicantino que en estos momentos lidera la Copa de España de la categoría con 44 puntos, por delante del Ciudad de Talavera y del Kometa, que suman 39. Los calpinos comenzaron muy fuertes la temporada, pero el estado de alarma y la suspensión de las pruebas ciclistas los han llevado a refugiarse en sus cuarteles de invierno a la espera de que la tempestad provocada por COVID 19 amaine.
Óscar es júnior de primer año, pero dispone de una gran personalidad cuando está en carretera que lo hacen diferente al resto, a pesar de su edad. «Es el alumno que todo profesor quiere tener en clase», asegura su director y técnico, Severo Rodríguez antes de definirlo como un ciclista «honesto, humilde y muy trabajador. Nunca baja los brazos y cuenta con una gran visión de carrera. En competición, antepone el beneficio grupal al personal».
El año pasado ganó una prueba en Benavente.
El alteano se inició en las escuelas del Club ciclista Altea, en las que compitió de 2012 a 2015. En las dos campañas siguientes militó en el Club Ciclista Aitana. Los dos años de cadetes los disfrutó el Zafiro Team Calpe y actualmente viste el maillot del Infinobras Zafiro Team. «En escuelas mi mejor año fue en infantiles de segundo, donde conquisté el título de campeón provincial en ruta y gymcana. Luego, en cadetes, gané en Benavente, el XXXIII Trofeo de Ciclismo Virgen de la Veguilla. Ahora, en júniors, vamos primeros por equipos en Copa de España».
Óscar García, con el rodillo.
Así vive los días de confinamiento Óscar García:
«Mi entrenador Severo Rodríguez, que lleva dirigiéndome desde alevines, me ha preparado un plan de trabajo en el que puedo elegir la mañana o la tarde y hacer ejercicios tipo preparación invernal como sentadillas, abdominales, lumbares, etc. A continuación, la idea es hacer unos 45 minutos de rodillo para intentar mantener la forma pero sin abusar. También intento elegir algún día de la semana para descansar ya sea físicamente como psicológicamente. Todo esto es para cuando se reinicie la actividad poder tener una mejor forma. De esta manera me será más fácil estar al nivel óptimo cuando regresen las carreras. Toca trabajar en casa, aunque muchos días sea duro, a la espera de que todo esto se solucione».
El ciclista almoradidense del Caja Rural-RGA recolecta junto a su familia 3.500 kilos de cítricos para ayudar a los más necesitados
En días de confinamiento, propiciado por la pandemia del COVID 19, el ciclismo no sólo vive de rodillo y de las redes sociales, para tratar de superar de forma virtual los puertos míticos del Tour, la Vuelta o el Giro, incluso los de la provincia de Alicante, sino que también queda tiempo para la solidaridad. En este apartado sirva como ejemplo el corredor del equipo filial del Caja Rural-RGA, Alejandro Gómiz, que ayer estuvo recolectando junto a su familia 3.500 kilos de sus naranjas para donarlas al Banco de Alimentos. José Antonio Gómiz y María Cruz Pérez, padres del ciclista, compañeros de trabajo de José Antonio y miembros de una asociación ecologista de la Vega Baja estuvieron ayudando en la tarea.
Todo es poco para echar una mano a las personas más necesitadas, en este momento tan crítico para mucha gente que no tiene trabajo. Esta aportación se unió a la realizada por La Redonda de los Huertos, empresa dedicada al servicio de clientes y agricultores. Junto a naranjas también se han aportado alcachofas y apio.
Teledeporte ofrece hoy (15.45) la etapa del Tour de Francia de 1993 con final en Isola 2000 y que ganó Rominger con el ciclista navarro a rueda
Rominger gana la etapa con Indurain a rueda.
Miguel Indurain pasó La Bonette-Restefond, en el Tour de 1993, con el maillot abierto. Como Tony Rominger, como todos los ciclistas de aquel pelotón. Lentos y sin apenas aire, no se podía ir más deprisa. «Este puerto mata lentamente», definió Antoine Blondin, periodista de ciclismo del diario francés «L’´Equipe».
Pasó primero por la cima Robert Millar. Y a minuto y pico, Rominger e Indurain, camino de su tercer Tour. La sensación de ahogo era evidente. «Es el puerto que más me ha hecho sufrir en el Tour», reconoció años después el ciclista de Villava recordando aquella tarde y dejando claro que en aquel alto de 2.802 metros el oxígeno escasea. La luna alpina. Más elevada que el Galibier (2.645 metros) o el Iseran (2.770), La Bonette cuenta con 25 kilómetros, al 6,5% de desnivel. «Este puerto con su pico granítico sobrepasa todos los fenómenos de la naturaleza propuestos a los ciclistas», escribió Jacques Goddet, que fue patrón de la prueba gala.
Un puerto que vio sufrir a Miguel Indurain. Fue la etapa entre Serre Chevalier e Isola 2000, con La Bonette como antesala del final en la estación de esquí, que hoy ofrece Teledeporte a partir de las 15.45 horas. 263 kilómetros plagados de ascensiones y bajadas. Millar domó aquel día La Bonette, pero no tuvo fuerzas para Isola 2000. Allí, el primero fue Rominger, con Indurain a rueda. Luego llegaron Chiapucci, Jaskula, Riss, Delgado, Mejía…
JOSEP TOMÀS I JUAN. Corredor del Netllar Telecóm Alé
Día 23. Con la batería baja
Te levantas, te pesas, te tomas las pulsaciones en reposo, desayunas, anotas como te sientes, cuánto y cómo has dormido y te subes al rodillo, hoy para afrontar la sesión con una dificultad añadida: el cansancio. Pues resulta que me he levantado con el cuerpo apagado, con las piernas que no querían pedalear o con la batería baja.
Opino que es en días como el de hoy cuando se nota que te gusta lo que haces, pues en caso contrario hubiese elegido el camino del descanso, que tan tentador se presenta a veces. En cambio, he preferido la satisfacción personal del trabajo bien hecho. Me he embarcado en esta odisea con muchos más puntos de dificultad de lo que debería de haber sido un entrenamiento normal. Durante la hora y media en el rodillo piensas varias veces que no vas a ser capaz de aguantar todo el entrenamiento, que tal vez sería mejor dejarlo, pero al final tu fortaleza mental te lleva de una serie a otra, de un minuto a otro… Y bajo el lema de que “durante un minuto eres capaz de mover la potencia que quieras” terminas la hora y media, haciendo la sesión que estaba planeada; sin cambiar las intensidades y sin saltarse ninguna serie.
Se podría pensar que estos son síntomas de algo más profundo y que entrenar así no puede ser bueno. Y tal vez tenga razón quien argumente de esta manera, pero veo demasiado tempranas las conclusiones. En cambio, si se puede decir que al final del día he hecho 100TSS más que si no hubiese entrenado.
Pero eso es tiempo pasado ya, ahora termino la entrada del diario deseoso de hacer el core que debería haber hecho por la tarde, pero que inocentemente he ido dejando para después como quien no quiere la cosa. ¡Deseadme suerte!
Las tres etapas de la ronda nacional disputadas en asfalto alicantino provocaron un gran impacto social y turístico según un informe elaborado por la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Murcia
Un momento de unja salida de La Vuelta. Sarah Meyssonnier
Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Murcia ha elaborado un informe independiente sobre el impacto social y turístico de La Vuelta 19, en el que, a través de una serie de cuestionarios validados científicamente, han reflejado la percepción y opinión de residentes y turistas sobre el paso de La Vuelta por sus municipios. El informe se ha realizado a partir de 5.626 cuestionarios (4.585 a residentes y 1.041 a turistas) cumplimentados antes, durante y después del evento. Las preguntas tenían por objetivo conocer el grado de satisfacción de los encuestados con la carrera en un amplio abanico de ámbitos: social, deportivo, medioambiental o económico, entre otros.La ronda tuvo sus primeras tres etapas en Alicante en las que se pudo promocionar a ciuidades como Torrevieja, Benidorm, Calpe, Ibi o Alicante. Torrevieja albergó la salida y el mundo pudo apreciar un paraje único como el de las Salinas. En Benidorm se pudo ampliar su imagen de ciudad turística y en Ibi se mostró el potencial industrial de esa zona de la provincia. Más de 60 municipios. Casi 400 kilómetros. La Vuelta Ciclista a España más alicantina de la historia dejó huella y tuvo una gran impacto.
PERCEPCIÓN SOCIAL El impacto social evalúa las percepciones y opiniones de los residentes en una localidad con respecto a la repercusión económica, deportiva, social y medioambiental producida por un evento deportivo en la comunidadra. En lo económico, el 92% de los encuestados se mostró a favor de la inversión pública realizada por el municipio para acoger La Vuelta 19. El 90,7% consideró además que el paso de la carrera fomentaría el turismo en la localidad y el 90,3% que repercutiría positivamente en los comercios locales. Los residentes encuestados sintieron una gran emoción con el paso de La Vuelta. Nueve de cada diez encuestados percibieron que estaban viviendo una experiencia inusual con el paso de la carrera por su localidad.
En el marco deportivo, los encuestados defendieron el valor de La Vuelta a la hora de mejorar la imagen de su municipio. El 95% declaró que confiaba en que La Vuelta ayudara a la expansión nacional de la localidad, mientras que el 93,3% añadió que también mejoraría su imagen a nivel internacional. En el ámbito interno, el 92,7% sostuvo además que la carrera ayuda a fomentar el deporte entre los más jóvenes. De cara al futuro, los participantes se mostraron tan satisfechos con el paso del pelotón por su municipio, que el 94,6% recomendaría a amigos y familiares acudir al evento. Una cifra similar a la de aquellos que abogan por que su municipio vuelva a incluirse en el recorrido de La Vuelta.
PERCEPCIÓN TURÍSTICA En el apartado turístico, el informe refleja que numerosas personas se desplazan de sus localidades de origen para ver La Vuelta. Viajes mayoritariamente familiares (70%) en los cuales se recorren unos 151 km de media. Los turistas que acudieron a ver la carrera, valoraron muy positivamente La Vuelta como evento. Aspectos clave como el personal del evento, la logística y la organización general de la carrera, recibieron una nota media 8,7 sobre 10. Nueve de cada diez turistas encuestados catalogaron los municipios de paso de La Vuelta como “zonas de interés turístico” mientras que el 92% se mostraron dispuestos a volver a la localidad visitada. El 94% recomendaría a sus amigos y familiares visitar los emplazamientos que conocieron gracias a la carrera.
El corredor del Ulb Sports-Safir Fruits lamenta que el parón le haya roto un buen momento de forma pero confía en llegar bien al momento en que «todo esto acabe»
Natxo González trabaja en casa.
El equipo Ulb Sports-Safir Fruits ha diseñado un plan de entrenamiento para sus corredores en estos tiempos de confinamiento, controlado por el cuerpo técnico y con la mirada puesta en «la temporada hipotética que nos espera». La escuadra ilicitana, que tiene el apoyo de la Fundación del Deporte de Elche, sigue apostando por la gente joven en su deseo de serviles de guía hacia el campo profesional. Entre el grupo de ciclistas que tiene en sus filas con más proyección figura el valenciano Natxo González. Una joven promesa capaz de revolucionar una carrera, con una habilidad especial dentro del pelotón, muy valiente y que siempre lo da todo. «A pesar de su juventud, Natxo aporta al equipo mucha seguridad y generosidad a la hora de trabajar. Es un ciclista que nunca se da por vencido y que encima es muy rápido en las llegadas», afirman sus directores antes de afirmar que «es un corredor con una proyección muy grande, muy trabajador e involucrado al máximo en el equipo».
Esta temporada ocupó el puesto 13 en la etapa 1ª de la Vuelta al Guadalentín. En 2019 fue tercero en la Clásica Vela Triana, primer sub 20, y décimo en la Challenge de la Comunidad Valenciana. El parón sufrido en la temporada ha frenado un poco las ganas del ciclista valenciano por despuntar entre los mejores lo antes posible, pero sus objetivos siguen siendo los mismos y cuando esto toque a su fin volverá con más fuerza. Está trabajando duro para que así sea. La Copa de España está señalada en rojo en su disco duro.
Su primer recorrido largo tras el parón:
«Ya tengo ganas de que llegue. Me muero de ganas. Será a Cortes de Pallás, saliendo de Picassent, de ahí a Montserrat y la subida a Dos Aguas. Bajaremos a Millares donde hay otro puerto. De Millares cogeremos el desvío dirección Otonel, en el que hay una ascensión bastante dura de unos 12 kilómetros que te lleva hasta Cortes de Pallás. Ahí habrá parada asegurada para coger fuerzas. Un café caerá. Volveremos por el Oro, otro puerto bastante duro si se hace a ritmo, que se hará. De ahí, dirección a Dos Aguas. Volveremos por Turis hacia Picassent. Saldrán unos 150 kilómetros con bastante acumulado, unos +2.500 metros como mínimo. Si se hace algún cambio en el recorrido se pueden ir a los +3.000 metros, sin sumar muchos más kilómetros».
Natxo González, en su domicilio, haciendo rodillo.
«Hay que ser positivo y que esto nos sirva para aprender. En esta situación al final todos estamos en las mismas condiciones, así que solo toca concentrarse en hacer las cosas bien aunque sea encima del rodillo»
Natxo González. Ciclista
Natxo González analiza el estado de confinamiento:
«Realmente ya llevamos tres semanas de confinamiento en casa y más o menos te vas adaptando, aunque sea difícil. Es verdad que la cosa cambia cuando, por suerte, a mi familia y a mí nos toca vivirlo en la vivienda y aquí tenemos más libertad ya que disponemos de jardín y eso hace mucho.
Este tema nos ha descolocado a todos los ciclistas ya que estábamos empezando la temporada y yo, por ejemplo, estaba en un bloque muy bueno de entrenamiento buscando ese primer punto de forma encaminado a las pruebas de la Copa de España más duras. Claramente esto te rompe totalmente la planificación. En un principio adaptas alguna rutina nueva: alimentación, estiramientos más de seguido… ya que tienes algo más de tiempo. Seguí haciendo rodillo todos los días, pero al ver que esta situación se iba a alargar hasta mayo o junio el preparador adelantó el parón que estaba previsto en mayo. Así que ahora, esta semana, estoy un tanto frenado. Lógicamente no podemos parar y menos ahora que estamos metidos en casa todo el día así que intento hacer algo de ejercicios de core o de estiramientos por la mañana en casa que compagino con las clases Online y los trabajos que nos mandan. Aprovecho por la tarde para hacer otra sesión de fuerza en el jardín o algún circuito de ejercicios para activarme ya que no aguanto todo el día parado.
Los objetivos de la temporada siguen siendo los mismos pero adaptando los entrenamientos a esta situación. Nos centraremos en hacer una buena Copa España y buscar un buen pico de forma para final de temporada ya que allí en principio han concentrado la mayoría de estas pruebas. También me gustaría estar bien de forma para las Vueltas y que estas nos sirvan para esa Copa de España, pero estos temas ahora mismo son muy difíciles de planificar ya que las fechas no están aseguradas al cien por cien. Estamos un poco a verlas venir.
Pero ahora hay que ser positivo y que esto nos sirva para aprender. En esta situación, al final todos estamos en las mismas condiciones. Así que solo toca concentrarse en hacer las cosas bien aunque sea encima del rodillo».
La victoria de etapa del Tour de 1993, que ofrece hoy Teledeporte (16.05), la ganó Rominger y el navarro eliminó de un plumazo a Bugno, Chiapucci, Zülle, Alcalá y Breukink
Rominger e Indurain.
Tony Rominger fue el que se alzó con el triunfo de etapa en Villard De Lans-Serre Chevalier, junto a Álvaro Mejía y Miguel Indurain con el mismo tiempo. El navarro destruyó a sus rivales en la décima jornada y aumentó su ventaja en la clasificación general para poner tres minutos ante Alvaro Mejía, cuatro sobre el sólido polaco Zenon Jaskula y cinco frente al holandés Erik Breukink. Rominger, el único capaz de alcanzar su nivel, estaba ya a seis minutos en la clasificación general. Su consuelo, con 32 años es que había sido capaz de ganar su primera etapa en la carrera francesa.
Miguel Indurain enterró aquel día a todos sus rivales directos en la lucha por ganar el Tour de 1993. Gianni Bugno, Erik Breukink, Alex Zülle, Raúl Alcalá y Claudio Chiappucci dijeron adiós a toda opción de vestirse de amarillo en París. Bugno llegó destrozado. Cuando cruzó la meta, el navarro llevaba 7.42 minutos descansando. «Indurain ha estado increíble. Ha movido un plato del 53. ¿Cómo es posible algo así?», dijo el italiano en línea de meta. 8.49 minutos tardó en llegar un escalador como Chiappucci. El único que se salvó, a medias, fue Breukink, que cruzó la pancarta de llegada a sólo 3.32. «Ya sabemos quien no va a ganar el Tour. Ahora sólo queda por ver quién lo va a ganar», confesó José Miguel Echávarri, director del navarro, tras ver los tiempos de los considerados hombres fuertes de la carrera.
TELEDEPORTE. 16.05 HORAS. TOUR DE FRANCIA 1993 10ª ETAPA: VILLARD DE LANS – SERRE CHEVALIER
JOSEP TOMÀS I JUAN. Corredor del Netllar Telecóm Alé
Día 22. Las distintas herramientas del ciclista
Te levantas, te pesas, te tomas las pulsaciones en reposo, desayunas, anotas como te sientes, cuánto y cómo has dormido. Haces la sesión de gimnasio, que hoy ha sido especialmente dura y te pones a estudiar.
Por la tarde, como no podía ser de otra manera, he hecho cuarenta minutos de rodillo tan solo para mover las piernas, con el objetivo de no tenerlas paradas demasiado tiempo y así mañana poder rendir un poquito mejor. Hoy, a falta de compañía, he usado otra de las herramientas que tenemos guardadas los ciclistas en caso de aburrimiento extremo durante el entrenamiento. Llevamos ya tres semanas encerrados y el hombre del tiempo nos avisa que este temporal puede alargarse otras tres (aunque como toda previsión meteorológica es susceptible de cambios). Se podría decir que empezamos bien provistos de paraguas y chubasqueros, tales como las carreras por internet, series y películas en el portátil, llamadas por skype con cualquier ser que se ofreciese voluntario, intervalos largos y cortos sobre el rodillo, o incluso, vídeos de youtube. Pero cada vez está más agujereada esta protección contra la tormenta.
Ha sido este último paraguas el elegido para cubrirse de la lluvia hoy en el rodillo. Resulta que esto de quedarse en casa ha sacado el lado social de muchos ciclistas profesionales, que a falta de poder lucir las marcas que los patrocinan en las carreras, se han visto obligados a hacer eventos y entrevistas. Siendo el Mitchelton Scott uno de los equipos más activos, he disfrutado hoy escuchando una entrevista a los campeones de Australia profesionales tanto en la categoría masculina como femenina, donde hablaban en primera persona de la situación que están viviendo en Suiza y Australia y comentaban un poco sobre su carrera de ciclistas y como se han visto alterados sus objetivos.
En fin, que con la cuarentena que tenemos encima, estoy aprendiendo cada vez más sobre la vida de un ciclista profesional, que como bien dice Amanda Spratt no es muy diferente de una cuarentena en la que se pueda salir a entrenar.
Bernardo Ruiz y Aitor González conquistaron la general de las ediciones de 1948 y 2002
Rubén Plaza ha sido el último alicantino que subió al podio como vencedor de una etapa
Aitor, acompañado en el podio de Heras y Beloki.
Estos días de confinamiento por la pandemia de coronavirus vienen bien para mirar al pasado y en esta sección del «Baúl de los recuerdos ciclistas…» trata de ello. Empezamos por dar protagonismo a los corredores alicantinos que han brillado en la Vuelta Ciclista a España a lo largo de toda su historia .
Rubén Plaza entra ganador en Cercedilla.
Rubén Plaza, entonces en el equipo Lampre, es el último ciclista de la provincia que ha subido al podio como vencedor de una etapa de la ronda española. El ibense se impuso, en 2015, en la vigésima jornada disputada entre San Lorenzo de El Escorial y Cercedilla, de 175 kilómetros, en la que el italiano Fabio Aru (Astana) se enfundó el maillot rojo que le convirtió en virtual vencedor de la carrera a falta del último día, de trámite, con final en Madrid. Plaza, con una larga escapada en solitario de 140 kilómetros, se presentó en Cercedilla con un tiempo de 4h.37m.06s. A 54 segundos llegó el grupo de Fabio Aru, que levantó los brazos en la recta, y de Joaquim «Purito» Rodríguez, quien conservó el segundo puesto de la general frente el acoso de Majka, quien pasó a la tercera plaza. «Me la he jugado a una carta y me ha salido bien», decía el corredor alicantino que se retiró al final de la pasada campaña en el Israel Academy. Plaza ya había ganado una etapa en la edición de 2005, con final en Guadalajara, en la que fue sexto en una general de una ronda que ganó Denis Menchov.
Época moderna En la época moderna del ciclismo, solo otros tres corredores de la provincia, además de Rubén, fueron capaces de ganar una etapa: Santos González, José Emilio Cuadrado y Quino Hernández. El crevillentino lo hizo en la jornada 21 de la ronda de 2000. Además, rozó el podio, ya que terminó cuarto por detrás de Roberto Heras, Ángel Luis Casero y Pavel Tonkov. Llegó a lucir, en la etapa once, el maillot de líder.
José Emilio Cuadrado entró vencedor en Castellón.
El ciclista de Onil, José Emilio Cuadrado, se impuso en Castellón en el primer sector de la primera etapa de la Vuelta de 1990, con el maillot del Puertas Mavisa. «Todavía me acuerdo de aquel día. Me metí en una escapada y luego no fallé», apuntaba antes de comentar que «me encontraba en un buen momento de forma y no desaproveché la oportunidad». Y, el eldense Hernández, aunque nacido en Casteldefels desde niño vivió en Alicante, se llevó una en 1989.
Una Vuelta muy polémica Capítulo aparte merece Aitor González. Trece años antes de la victoria de Plaza, el ciclista vasco había sido capaz no sólo de ganar tres etapas sino de ser el vencedor de la ronda nacional de 2002. Aunque afincado en San Vicente del Raspeig nació en la localidad guipuzcoana de Zumárraga. En el podio estuvo acompañado de Roberto Heras y Joseba Beloki, en una ronda muy polémica. El jefe de filas del equipo Kelme, que dirigía Vicente Belda en aquella edición, era Óscar Sevilla, después de que quedara segundo en 2001. Sin embargo, Aitor González rompió la estrategia del equipo ilicitano en la recordada etapa con final en el Angliru. Sevilla comandaba la general, pero Aitor, a apenas un segundo, decidió ir por libre consciente de que podía ganar LaVuelta en la crono final en Madrid. Se puso a tirar y rompió el grupo de favoritos, dejando cortado a su compañero. El de San Vicente del Raspeig no logró la victoria en la mítica cima, ya que Heras, tras aprovechar su increíble colaboración para distanciar a Sevilla, atacó y dejó también atrás a Beloki y al propio Aitor. Atravesó en solitario la meta, con 1:35 sobre el vasco, 2:16 sobre Aitor y 2:50 sobre Sevilla y vistiéndose el maillot de líder de la Vuelta (con 35 segundos de renta en la general sobre Aitor, 1:08 sobre Sevilla y 1:57 sobre Beloki). Era un tiempo prácticamente irrecuperable en la contrarreloj final del Bernábeu para un escalador como Sevilla, pero no para González. La actuación de Aitor fue duramente criticada por su director y sus compañeros. De hecho, el equipo le forzó a que entonara el mea culpa de manera pública. En la etapa con final en La Covatilla, dos días antes de la contrarreloj decisiva, Heras apenas pudo arañarle unos segundos, por lo que su desventaja era de apenas 1:12 de cara a una crono llana de 41 kilómetros. En el último día, además de la etapa, el corredor afincado en Alicante logró ganar la clasificación general subiendo con el maillot oro a lo más alto del podio de una carrera en la que había ganado además tres etapas. Heras fue 2º (a 2:14, tras perder 3:22 en la crono), con Joseba Beloki 3º (a 3:11). Su compañero de equipo Óscar Sevilla finalizó 4º (a 3:26, es decir, a 15 segundos del podio).
Segunda del equipo Kelme Aquella fue la segunda ronda española que ganaba el equipo Kelme ya que en la edición del año 2000 lo hizo con Roberto Heras. Los de la «garra» fueron capaces de vencer a lo largo de sus años de existencia en 41 etapas de la Vuelta a España, de las que cuatro cada uno se adjudicaron José Recio y Roberto Heras. Fue segundo en la general con Fernando Escartín (1998) y Óscar Sevilla (2001). Vicente Belda, en su época de corredor, ganó una en 1981, con final en los Rassos de Peguera, y subió al podio final como tercero acompañando a Giovanni Bataglin y Pedro Muñoz. Antes lo había hecho en Ampuero, en 1978, en el Santuario de la Bien Aparecida.
Bernardo Ruiz y los sombreros de paja En la época del blanco y negro de LaVuelta hay que destacar a Bernardo Ruiz y a Luis Navarro Amorós. El noveldense ganó una etapa con final en Castellón en 1950, dos años después de la exhibición realizada por Bernardo Ruiz. El oriolano Bernardo es el único corredor nacido en la provincia que ha ganado la general final de la Vuelta. Se impuso en la 1948, con 23 años, en una edición en la que pudo disfrutar de cruzar como líder por su Orihuela natal en la cuarta etapa, que acabó en Alicante tras 202 kilómetros, con triunfo del italiano Roberto Vercellone. El héroe local ganó el esprint intermedio, antes de parar media hora a comer con el resto del pelotón. En la reanudación, según El Mundo Deportivo, «casi todos los ciclistas se tocaron con los clásicos sombreros de paja de la huerta alicantina ante la sorpresa de los extranjeros, que acabaron por imitar el procedimiento para librarse del sol». Las etapas de montaña que discurrieron por la cornisa cantábrica decidieron, una vez más, el ganador final. El excelente estado de forma de Bernardo Ruiz, le permitió adueñarse del jersey amarillo que mantuvo hasta el final de la carrera a pesar de los continuos ataques de Langarica. Ruiz también se adjudicó la clasificación de la montaña y se impuso en tres etapas. En la edición de 1950 fue el mejor en dos jornadas.
La corredora almoradidense del Vib Natural Greatness trata de estar motivada en su refugio de Ayora con la mirada puesta en la segunda parte de la temporada
Melisa Gómiz se ejercita en casa.
Melisa Gómiz estrenaba maillot esta temporada en el recién creado equipo Vib Natural Greatness, que gestiona la Fundación Benicadell, con el deseo de dar un nuevo salto adelante en su trayectoria en una categoría como la sub 23 en la que paso a paso va adaptándose en su camino hacia conseguir metas mayores. Participó en la Vuelta Femenina a la CV y en la Setmana Ciclista Valenciana, pero en vísperas de la prueba ciclista de Zaldibar llegó el estado de alarma provocado por la pandemia del COVID 19 y el pelotón paró de golpe y los calendarios quedaron bloqueados.
En esa dinámica de entrenamientos a puerta cerrada se encuentra la ciclista almoradidense, que vive su confinamiento en Ayora. Son días de espera, jornadas interminables en las que Melisa prefiere ser positiva. Sus objetivos marcados a principios de campaña siguen plenamente vigentes, a pesar de que las circunstancias son adversas y que muchas veces la motivación, ese estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta de la persona hacia metas y fines determinados, se haya perdido. Quedan por delante muchos retos, carreteras y velódromos en los que competir, y la ciclista alicantina trata de sacar lo mejor de sí misma en un encierro en el que está segura que le va a servir para ser más fuerte mentalmente.
Palmarés de Melisa Gómiz en 2019. Sub 23 – Campeona de España de ruta en ciclismo adaptado (piloto tándem) – Campeona de España de velocidad en ciclismo adaptado. – Tercera en el Campeonato de España de kilómetro y persecución en ciclismo adaptado. – Subcampeona de la Comunidad Valenciana de ruta sub 23. – Subcampeona de España en persecución por equipos con la Selección Valenciana. – Tercera en el Campeonato de España de Madisón con Sandra Alonso.
La ciclista almoradidense, encima de la bicicleta.
«Estoy tratando de hacer las cosas bien, intentando mantener la mente ocupada, estudiando y disfrutando de la compañía de mi novio»
Melisa Gómiz. Ciclista
Así vive su confinamiento Melisa:
«Esta situación es un poco complicada de gestionar ya que es la primera vez que ha pasado algo así. En cuanto a los entrenamientos, tengo suerte de estar en una casa con bastante terreno en la cual puedo correr a pie (por hacer algo diferente). Además, estoy haciendo rodillo y ejercicios de fortalecimiento, core y fuerza. Me lo estoy tomando con mucha calma por que no se sabe cuando va a acabar esto. Estoy tratando de hacer las cosas bien, intentando mantener la mente ocupada, estudiando y disfrutando de la compañía de mi novio. Lo importante es cumplir con nuestras obligaciones y no ponernos en peligro ni nosotros ni los demás. Pronto (esperamos) todo acabará. Mientras, yo me quedo en casa».